Hamás acordó la entrega de cuatro cuerpos sin vida, incluidos los de la familia Bibas, el próximo jueves. Además, se espera que el sábado 22 de febrero liberen a los últimos seis rehenes vivos en la primera fase del acuerdo de alto el fuego, según confirmó Jalil al Haya, jefe de la delegación negociadora de Hamás.
En esta lista de rehenes se encuentran Ebra Mangesto, de origen etíope-israelí, y Hisham al Sayed, un beduino, quienes estuvieron secuestrados en Gaza durante una década, desde 2014 y 2015 respectivamente, después de ingresar voluntariamente al enclave.
Cada uno de los seis rehenes será intercambiado por 77 presos palestinos, como se estableció en el acuerdo. Entre ellos se incluyen 47 de los mil liberados en el acuerdo de Shalit en 2011 y que fueron detenidos nuevamente posteriormente.
En cuanto a los cuerpos de los rehenes, Hamás entregará este jueves a Israel cuatro cuerpos, incluidos los de Shiri Bibas y sus dos hijos, Ariel y Kfir, de 2 y 5 años respectivamente. Los otros cuatro cuerpos restantes serán entregados la próxima semana, según Al Haya.
Kfir, el rehén más joven, fue secuestrado cuando tenía solo 9 meses en octubre de 2023 en el kibutz Nir Oz, cerca de la frontera con Gaza. En noviembre de 2023, el brazo armado de Hamás afirmó que los tres habían fallecido en bombardeos israelíes en la Franja, aunque Israel no pudo confirmarlo.
El padre de los niños, Yarden Bibas, fue liberado con vida el 1 de febrero después de 16 meses en cautiverio. Al Haya mencionó que estas liberaciones buscan hacer de esta etapa un éxito y prepararse para las negociaciones sobre la segunda fase del acuerdo.
El líder islamista acusó al gobierno israelí, liderado por Benjamín Netanyahu, de retrasar y evitar la parte humanitaria del acuerdo de alto el fuego, como la entrada de tiendas y casas prefabricadas a Gaza. Hamás continúa trabajando con mediadores como Egipto y Catar para que Israel permita la entrada de maquinaria pesada y refugios suficientes a Gaza, como se estipula en el acuerdo.
Netanyahu se reunió recientemente con su gabinete de seguridad para discutir cómo abordar la segunda fase del acuerdo, que debió empezar a negociarse a principios de febrero. Esta fase implica el cese de las hostilidades y la liberación de los rehenes restantes.