En un caso que ha conmocionado a la comunidad del estado Mérida, el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) arrestó a una madre y a su pareja por abusos y maltratos cometidos contra tres menores de edad.
Detienen a madre y padrastro por abuso y maltrato infantil en Mérida
Los niños, de seis y 13 años, sufrían agresiones físicas, sexuales y trato cruel, llegando al extremo de que uno de ellos fue encontrado encadenado en su propia vivienda.
El comisario Douglas Rico, director del Cicpc, informó sobre el caso a través de su cuenta de Instagram.
Según detalló, los funcionarios de la delegación de El Vigía llevaron a cabo las detenciones de Geraldine Eloísa Hernández Barrios, de 25 años, y Pedro Luis Corredor Uzcátegui, de 45 años. Ambos enfrentan cargos por los graves abusos perpetrados contra los menores, quienes son hijos biológicos de la mujer detenida.
La denuncia fue interpuesta por la abuela paterna de las víctimas, quien alertó a las autoridades sobre los maltratos que sufrían sus nietos.
Tras recibir la denuncia, el Cicpc inició una investigación que permitió localizar la residencia donde ocurrían los hechos. En el lugar, los agentes encontraron al menor de seis años encadenado a la pata de una cama, en condiciones alarmantes. Además, las evaluaciones médicas revelaron que los niños presentaban signos visibles de golpes y abusos.
Según las investigaciones, Pedro Luis Corredor Uzcátegui agredía constantemente a los tres menores.
El niño de seis años era encadenado como castigo por presuntos comportamientos que el padrastro consideraba inaceptables. La niña de seis años también fue víctima de abuso sexual. Por su parte, el adolescente de 13 años era golpeado como método de presión para obligarlo a cumplir las órdenes del agresor.
Todo esto ocurría con el conocimiento pleno de la madre, Geraldine Hernández Barrios, quien no hizo nada para impedir los atroces actos.
Las detenciones se llevaron a cabo en Monte Verde, parroquia San Rafael de Alcázar, municipio Obispo Ramos de Loras.
Los menores están ahora bajo la atención de los órganos de protección del niño, niña y adolescente, quienes trabajan para garantizar su seguridad y brindarles el apoyo médico y psicológico necesario.



