Ante el creciente movimiento muralista en las ciudades, la Asociación de Cronistas del Estado Nueva Esparta se reunió y emitió un pronunciamiento orientado a blindar la esencia colonial e histórica de los cascos coloniales.
Murales en la ciudad: Cronistas llaman a preservar la pureza histórica
De acuerdo a los historiadores y cronistas la preocupación radica en radica en la vulnerabilidad de los muros ancestrales de cal y bahareque, “los cuales están sufriendo agresiones químicas irreversibles tras la masificación de intervenciones artísticas invasivas con pintura en aerosol”. El gremio reconoce y aplaude el talento del arte urbano, pero advierte que estas manifestaciones de posible embellecimiento de espacios públicos con técnicas modernas, “no pueden implementarse sobre monumentos protegidos, cuya conservación arquitectónica resguarda la memoria e identidad de las futuras generaciones de margariteños”.



Alertan, que el uso de lacas, esmaltes sintéticos y pinturas en spray en los cascos coloniales provoca un daño estructural severo e invisible a corto plazo. Al tratarse de edificaciones construidas con materiales tradicionales, los componentes químicos de los aerosoles sellan los poros de las paredes, atrapando la humedad interna en los muros de tierra y generando un proceso de degradación mecánica que acelera el colapso de las estructuras originales.
Incluso destacan que, desde el punto de vista jurídico, alterar o dañar estos entornos históricos “constituye una violación directa del artículo 99 de la Constitución de la República, el cual declara el patrimonio cultural como inalienable e imprescriptible”. Asimismo, recordaron que la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural, tipifica sanciones penales que van de 2 a 4 años de prisión para quienes deterioren o destruyan monumentos nacionales, inclusive por negligencia o inobservancia de las normativas oficiales de conservación.
La advertencia, es porque una vez concretadas las intervenciones en La Asunción y Porlamar, exhortan a las autoridades a no seguir avanzado, por ejemplo, hacia Pampatar, donde igualmente se guarda una riqueza histórica reconocida. Piden la activación inmediata de los planes especiales de desarrollo urbano y las ordenanzas de zonificación histórica del municipio Maneiro, así como generar un debate técnico con las autoridades locales para asegurar que cualquier proyecto artístico o de regeneración urbana se ejecute fuera de las zonas tradicionales protegidas.
“Garantizar que los hijos de Margarita puedan caminar por calles que reflejen la pureza de sus raíces es una obligación colectiva e ineludible”, afirma la Asociación de Cronistas, de allí que, reitera su firme disposición a colaborar con las instituciones y artistas para canalizar el talento creativo hacia espacios adecuados, recordando que la herencia colonial debe permanecer intacta como testimonio vivo, sagrado e inalterable de nuestra historia insular.

