El Gobierno de España, liderado por el presidente Pedro Sánchez, ha aprobado hoy la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil para Valencia y otras áreas inundadas la semana pasada. Esta medida permitirá agilizar la entrega de ayudas a los damnificados, en un esfuerzo conjunto por parte de las autoridades para mitigar los estragos causados por las inundaciones.
Desde el inicio de la crisis, el gobierno ha enfocado sus esfuerzos en cuatro áreas prioritarias: salvar vidas, recuperar los cuerpos de las víctimas con respeto y premura, garantizar la seguridad en las calles y restablecer los servicios esenciales en las zonas afectadas.
El Consejo de Ministros ha aprobado un primer paquete de medidas con un presupuesto de 10.600 millones de euros, destinados a 78 municipios en el este y sur de España, principalmente en la Comunidad Valenciana. Estas ayudas están dirigidas tanto a hogares, empresas, autónomos e instituciones afectadas por la dana, con la posibilidad de ampliar la lista de municipios beneficiados en el futuro.
Entre las medidas anunciadas se encuentra el compromiso del Gobierno de España de cubrir el 100 % de los gastos de emergencia de los ayuntamientos afectados, así como financiar hasta el 50 % de las obras de reparación de infraestructuras y servicios esenciales. Estas acciones buscan contribuir a la pronta recuperación de las zonas afectadas y garantizar la reconstrucción necesaria para restablecer la normalidad en las comunidades golpeadas por la tragedia.
El plan de actuación del Gobierno se divide en tres fases: una respuesta urgente ante la catástrofe, la reconstrucción de las zonas afectadas y un enfoque en la transformación necesaria para adaptar el territorio a la emergencia climática que afecta especialmente al mar Mediterráneo.
Por otro lado, el presidente Sánchez ha destacado el despliegue de recursos en la provincia de Valencia, con un aumento significativo en el número de efectivos militares, policiales y de protección civil para atender las necesidades de la población. Además, se han restablecido servicios vitales como el suministro eléctrico y la infraestructura vial para facilitar la movilidad en las zonas afectadas.
A pesar de los avances, aún persisten desafíos, como la localización de desaparecidos, la recuperación de viviendas y negocios sepultados, y la atención a personas en situación de vulnerabilidad. El compromiso del gobierno es continuar trabajando para superar estas dificultades y brindar apoyo a quienes más lo necesitan.
En esta línea, el presidente regional de la Comunidad Valenciana, Carlos Mazón, se comprometió a comparecer ante las Cortes valencianas para rendir cuentas sobre la gestión de la catástrofe. Por su parte, Sánchez hizo hincapié en la importancia de mantener el enfoque en la atención a las víctimas y la reconstrucción de las zonas afectadas, dejando de lado debates políticos hasta que se esclarezca la situación.
Con información de efectococuyo.com