La directiva de la Asamblea Nacional de 2015 reveló a través de una carta dirigida al embajador de la Oficina Externa de EEUU para Venezuela, Francisco Palmieri, la extensión del Parlamento controlado por la oposición venezolana entre 2016 y 2020. Esta noticia fue dada a conocer por el presidente del Poder Legislativo actual, Jorge Rodríguez, en lugar de los líderes de la Comisión Delegada encargada de dirigir este grupo.
El desacuerdo sobre la extensión de las actividades de esta comisión surgió después de que voceros de partidos de la Plataforma Unitaria Democrática, como Henry Ramos Allup (AD) y Ángelo Palmieri (UNT), se manifestaran en contra de prolongar su mandato por otro año. La politóloga María Puerta Riera señaló que esta decisión refleja las diferencias tanto entre los partidos de la oposición como dentro de las propias organizaciones políticas, como Primero Justicia.
Según Puerta Riera, la falta de coordinación y estrategia dentro de la oposición venezolana es evidente a través de esta extensión, lo cual no es algo nuevo en el panorama político de los adversarios de Nicolás Maduro. Algunos miembros de Primero Justicia, como Tomás Guanipa, expresaron su descontento con la prórroga, argumentando que es necesario buscar nuevas estrategias para lograr un cambio político en el país.
La politóloga también advirtió que la extensión de la AN de 2015, reconocida en su momento por países como Estados Unidos como la única institución legítima en Venezuela, no tiene un impacto práctico significativo a largo plazo. La falta de claridad sobre el respaldo de líderes opositores como María Corina Machado y la incoherencia con los mandatos constitucionales para la renovación del Poder Legislativo cada cinco años son aspectos preocupantes.
En cuanto al futuro político de Venezuela, Puerta Riera sugirió a la oposición respetar a su electorado y dejar de generar falsas expectativas, ya que el escenario político del país podría estar dirigido hacia un modelo similar al de Nicaragua, donde el gobierno de Maduro podría seguir estrategias para desaparecer a la oposición a través de detenciones y exilios forzados.