El Gobierno chino insta a Estados Unidos a dejar de interferir en los asuntos internos de Venezuela
El Gobierno chino ha manifestado su rechazo a la decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles del 25 % a los países que compren petróleo de Venezuela. En una rueda de prensa, el portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, pidió a Washington que cese su interferencia en los asuntos internos de Venezuela y retire las sanciones impuestas.
Guo Jiakun señaló que Estados Unidos ha abusado de las sanciones unilaterales ilegales y de una jurisdicción de largo alcance, y solicitó que se respete la soberanía de Venezuela. Asimismo, instó a la nación estadounidense a contribuir al desarrollo pacífico y estable del país caribeño.
El vocero chino advirtió que las guerras comerciales y los aranceles solo provocarán pérdidas para las empresas y los consumidores estadounidenses, sin beneficiar a ninguna de las partes involucradas. Aunque no detalló si China suspendería sus importaciones de crudo venezolano en caso de que se apliquen los gravámenes anunciados por Estados Unidos.
Los aranceles anunciados por Trump entrarán en vigor el próximo 2 de abril, y se dejará en manos del secretario de Estado, Marco Rubio, la decisión de imponerlos a los países que se considere pertinentes. El presidente estadounidense justificó esta medida argumentando que Venezuela ha enviado criminales de alto nivel a Estados Unidos de manera fraudulenta.
Venezuela es el duodécimo mayor exportador de petróleo a China, con 1,4 millones de toneladas métricas vendidas al gigante asiático en 2024. Esta relación comercial se vería afectada si se aplican los aranceles anunciados por Estados Unidos.
La tensión entre Estados Unidos y China ha aumentado en los últimos años, con Trump imponiendo aranceles a productos chinos por un valor de 370.000 millones de dólares anuales durante su primera presidencia. China respondió con gravámenes a las exportaciones estadounidenses, generando un clima de confrontación económica entre las dos potencias mundiales.
En medio de este escenario, la postura de China en defensa de la soberanía de Venezuela y en contra de la interferencia externa resalta su compromiso con el respeto a la autonomía de los países y su rechazo a las medidas unilaterales impuestas por Estados Unidos. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de esta situación y las posibles repercusiones en el comercio mundial.
La disputa entre Estados Unidos y China por el petróleo venezolano refleja la complejidad de las relaciones internacionales en un contexto de competencia económica y geopolítica. Mientras tanto, Venezuela se encuentra en el centro de un conflicto entre dos potencias mundiales, con consecuencias aún inciertas para su economía y su estabilidad política.