La Comisión de Ordenación del Territorio del estado Nueva Esparta declaró viable la solicitud de ocupación territorial para el proyecto Waterland Centro de Rescate y Conservación de Fauna Silvestre.
Decretan viable retomar proyecto Waterland
La propuesta, orientada al sector turístico y recreacional en el sector Taguantar del municipio Díaz, es impulsada por la Gobernación insular a través de la Dirección de Planificación y Desarrollo Territorial encabezada por Jesús Rosas, siguiendo las políticas institucionales de la gobernadora Marisel Velásquez.
Esta iniciativa contempla el establecimiento de un hábitat seguro para la fauna vulnerable y en peligro de extinción de la isla de Margarita. El espacio contará con el primer delfinario de la entidad concebido para fines educativos y científicos, ofreciendo áreas destinadas a la recuperación, reinserción y albergue permanente de ejemplares que no puedan regresar a su entorno natural. Asimismo, la estructura incorporará criterios de eficiencia energética y sostenibilidad ambiental.

Rosas informó que la recomendación de aprobación se emite tras la evaluación del comité técnico y la revisión formal de la documentación presentada. Como parte del proceso regulatorio, se instó a la empresa responsable a cumplir los requerimientos fijados por el INEA y el Ministerio de Transporte Terrestre, respetando los retiros y accesos viales en conformidad con el Plan de Ordenación del Territorio.
La evaluación técnica contó con una comisión integrada por representantes de Inparques, los ministerios de Ecosocialismo, Transporte y Obras Públicas, el Min. Ecosocialismo, el Consejo Estadal de Planificación, el Insopesca y las autoridades del área marítima. Los organismos determinaron la factibilidad del desarrollo en esta zona de Díaz.
La viabilidad otorgada en Taguantar se produce luego de la reubicación del proyecto original, dictaminada tras las consultas con los pescadores de Pampatar en Maneiro. En febrero de 2024, los trabajadores del mar de La Caranta rechazaron la propuesta en su lugar inicial por considerar que afectaba los caladeros naturales de sardina y la biodiversidad marina de la bahía, lo que motivó la búsqueda de una localización alternativa.

