Venezuela, un país con un inmenso potencial hídrico y una infraestructura que en su momento fue modelo en la región, enfrenta hoy una grave crisis en el suministro de agua potable.
No es escasez de lluvia ni dinero, «es falta de competencias»:
Sin embargo, expertos aseguran que la raíz del problema no radica en la escasez de recursos naturales ni financieros, sino en la falta de competencias técnicas y el deterioro del sistema por ausencia de mantenimiento.
El ingeniero José María de Viana, expresidente de Hidrocapital y profesor de reconocidas instituciones como la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA), expuso su visión sobre esta problemática en una entrevista para el Circuito Éxitos de Unión Radio.
Según De Viana, el principal obstáculo para garantizar el acceso al agua no es la pérdida del recurso, sino la incapacidad para tratarlo y distribuirlo adecuadamente.
De Viana destacó que esta crisis podría resolverse en menos de tres años si se pone en manos de expertos preparados.
«Tenemos 200 ingenieros capacitados para solucionar este problema. La mayoría de los sistemas son sencillos, basados en embalses y gravedad. Por ejemplo, en Ciudad Bolívar, el agua se abastece desde el Guri por gravedad, lo que demuestra que el desafío es más técnico que financiero», afirmó.
Un Problema Soluble
El ingeniero insistió en que las fallas en el sistema de agua potable son solucionables si se rompe el círculo vicioso que actualmente afecta a las empresas hidrológicas.
Una de las principales dificultades radica en la baja valoración del servicio por parte de los ciudadanos, lo que se traduce en insuficientes ingresos para las compañías encargadas de operar el sistema.
«Al recibir pocos pagos porque el servicio es deficiente, las empresas no tienen recursos propios para invertir en mejoras ni para pagarle adecuadamente a su personal», explicó.
De Viana recordó que, en años anteriores, Hidrocapital lograba recaudar hasta 400 millones de dólares de sus clientes. Estos ingresos permitían mantener el sistema operativo y garantizar una gestión eficiente.
«Si usted maneja esos recursos con transparencia, puede hacer todo lo necesario para que el sistema funcione correctamente», aseguró.
El Papel del Conocimiento y la Gratitud Ciudadana
El ingeniero subrayó que la solución al problema radica en aprovechar el talento humano disponible y en implementar una gestión técnica adecuada.
«La gente venezolana es muy agradecida. El día en que una señora reciba agua con regularidad, su forma de agradecer será pagando el servicio», comentó, haciendo énfasis en la importancia de reconstruir la confianza entre los ciudadanos y las empresas hidrológicas.
El mensaje del experto es claro: la crisis del agua en Venezuela no es insuperable. Con un enfoque basado en competencias técnicas y una gestión transparente, el país podría contar con un sistema de alta calidad antes de tres años.
Este avance no solo aliviaría uno de los problemas más acuciantes para los ciudadanos, sino que también contribuiría a mejorar la percepción y valoración del servicio.


