José Simón Elarba, presidente ejecutivo de la institución financiera venezolana Bancamiga, asegura que la hoja de ruta de la institución que lidera está claramente definida: crecimiento sostenido basado en el crédito y la rentabilidad.
José Simón Elarba: “La banca debe volver a estimular el ahorro”
“Queremos ser un banco que sea el soporte comercial y empresarial del país dentro de las limitaciones que existen. No queremos invertir en obras de arte ni en edificios, lo que queremos es prestar el dinero, porque esa es la función básica de un banco y, además, porque cuando yo tomo el dinero de un tercero y no lo pongo a producir, entonces no genero crecimiento rentable y se pueden provocar problemas graves”, expresó durante una entrevista exclusiva concedida a Banca y Negocios.
Los resultados financieros del primer semestre de 2025 respaldan el enfoque adoptado por Bancamiga: su cartera de créditos bruta creció 192,58%, las captaciones del público avanzaron 127,87% y los ingresos financieros escalaron un notable 354,23%.
Según el más reciente informe de Aristimuño Herrera & Asociados, Bancamiga se ubicó entre los diez primeros bancos de Venezuela en cuanto a utilidad neta acumulada al cierre de junio, con un crecimiento interanual de 2.902,85% en bolívares y un avance de 1.343,8% medido en dólares.
“Lo único que vislumbramos es seguir creciendo”, afirmó Elarba. “Desde el día en que asumimos la conducción del banco hasta hoy, nuestro principal logro ha sido multiplicar por dos o por tres la cartera de crédito. Y lo hemos hecho con criterio y responsabilidad: tenemos una cartera bien gestionada, sin concentración excesiva y con niveles de morosidad bajos”.
Foco en el crédito productivo
Consultado sobre los criterios para la asignación de créditos, el presidente de Bancamiga precisó que la institución se enfoca en clientes con solvencia y capacidad de pago verificable.
“El sector agroindustrial lidera actualmente la demanda de financiamiento. También destinamos recursos a la industria y al segmento petrolero, con el que mantenemos relaciones históricas”, indicó. Actualmente, el banco mantiene relaciones crediticias con aproximadamente 140.000 clientes, de acuerdo con cifras compartidas por Elarba.
Además, subrayó que la baja morosidad no es exclusiva de su institución: “Todos los bancos están cuidando sus carteras. Se presta con criterio, bajo estándares técnicos y regulatorios, y eso garantiza que los recursos se dirijan a actividades productivas viables”.
Rentabilidad creciente con estructura eficiente
Sobre los elevados índices de rentabilidad, Elarba explicó que la clave está en el crecimiento ordenado y sostenido de la cartera de crédito, además del ajuste en la estructura operativa del banco. “Hemos hecho ahorros internos significativos, desmontando estructuras que generaban gastos innecesarios. Nos hemos reenfocado en que el banco gestione activamente sus activos”, afirmó.
Resaltó, asimismo, que Bancamiga mantiene una visión de compromiso social, alineada con una planificación financiera cuidadosa. “Tenemos claro que hay necesidades en el país y no todo puede ser generar utilidades”, dijo.
Tecnología y seguridad como pilares
Sobre la infraestructura tecnológica del banco, Elarba aseguró que Bancamiga ha estado a la vanguardia.
“Fuimos los pioneros en implementar tarjetas contactless en Venezuela, aunque ahora muchos lo presentan como novedad. Nuestra prioridad hoy está en reforzar la seguridad, porque es un tema crítico”, explicó.
Reconoce que el sector bancario enfrenta riesgos tecnológicos crecientes en todo el mundo, y por ello Bancamiga ha hecho inversiones continuas en automatización y digitalización.
“Estamos eliminando el uso del papel salvo donde la Ley lo exige, y avanzamos hacia una plataforma que permita a los clientes realizar operaciones de forma rápida, intuitiva y segura”, detalló.
Oportunidad en tiempos adversos
Sobre su incursión en el sector financiero, Elarba recordó que, al igual que con Fospuca, su entrada a Bancamiga fue motivada por una oportunidad en un contexto adverso.
“Cuando llegamos, el banco atravesaba una crisis de credibilidad. No estaba desmantelado, pero sí afectado. Consultamos al regulador y, tras obtener la aprobación, compramos el banco. Lo pagamos como debía pagarse”, recalcó, desmintiendo rumores de que la entidad les fue entregada sin costo.
Elarba relató que encontraron una organización con una cultura positiva, aunque con una estrategia distinta a la que ellos decidieron implementar.
“Hicimos los cambios necesarios para optimizar su funcionamiento. Hoy, esa decisión nos ha dado la razón”.
Construir marca desde la cercanía
Con apenas 50 agencias en todo el país, Bancamiga ha logrado posicionarse con fuerza en el mercado bancario nacional.
“Tenemos el mejor equipo interno de publicidad y mercadeo de la banca venezolana. Nuestro presupuesto es más reducido que el de los grandes bancos, pero lo invertimos con inteligencia. Hemos logrado una presencia de marca comparable con la de entidades mucho más grandes”, apuntó.
Elarba destacó iniciativas que han reforzado el vínculo con la comunidad, como la reciente jornada de apertura de cuentas a niños, donde se abrieron cerca de 5.000 cuentas en todo el país. “Eso deja una huella positiva. Estamos construyendo relaciones a largo plazo”, afirmó.
El gran desafío: el tamaño del sistema
Sobre los desafíos estructurales de la banca venezolana, Elarba fue claro: “El gran reto es el tamaño del sistema. Nuestra banca es demasiado pequeña para respaldar efectivamente el desarrollo económico del país. Si no hay condiciones para que los emprendimientos prosperen, el destino del banco será el mismo que el de sus clientes”.
A pesar de las limitaciones, reconoce que el entorno ha mejorado en los últimos años.
“No me habría atrevido a entrar al sector en 2016 o 2017, cuando las sanciones provocaron un colapso total. Pero desde 2018, el país ha demostrado una resiliencia impresionante. Se han abierto espacios para la dolarización parcial, las transacciones en bolívares han mejorado, y eso ha permitido un crecimiento sostenido”, sostuvo.
Asegura que el análisis económico debe hacerse al margen de lecturas políticas.
“No puedo decir otra cosa cuando veo que pasamos de 55 millones de dólares en créditos, con una morosidad de 9%, a una cartera entre 160 y 170 millones, con menos de 1,2% de mora. Venezuela tiene espacio para seguir creciendo, y nosotros queremos avanzar en rentabilidad y escalar posiciones en el ranking bancario nacional”, afirmó.
Consumo y ahorro: dos apuestas clave
En materia de crédito al consumo, Elarba explicó que Bancamiga ofrece tarjetas de crédito con algunos de los límites más altos del mercado.
“Nuestro límite mínimo es de 500 dólares, y el promedio financiado ronda los 7.500 dólares. Estamos desarrollando nuevas opciones para responder a la demanda actual”, adelantó.
Sin embargo, enfatizó que uno de los grandes pendientes del sistema bancario nacional es la recuperación del ahorro.
“Hay que volver a generar confianza en el ahorro. El problema no es de capacidad: hay dólares circulando en la banca, en efectivo y fuera del sistema. Lo que falta es un incentivo claro para ahorrar”, argumentó.
Para Elarba, ese esfuerzo debe ser compartido: “No puede recaer solo en los bancos. Debe ser una labor conjunta entre Gobierno, sector financiero, comercios y la sociedad. Hay que recuperar productos tradicionales de ahorro, lanzar instrumentos innovadores y, sobre todo, volver a hacer del ahorro una cultura nacional”.


