José Antonio Kast se impuso con 58.1% a Jeannette Jara, confirmando un giro radical en Chile. El líder de derecha promete seguridad, orden y el fin de la continuidad del gobierno actual.
José Antonio Kast Arrasa en las Presidenciales de Chile con Promesa de «Mano Dura»
El mapa político de Sudamérica confirmó este domingo un brusco viraje hacia el conservadurismo con la contundente victoria de José Antonio Kast en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Chile.
El líder del Partido Republicano se impuso con autoridad, logrando un hito: ser el primer jefe de Estado electo que ha defendido abiertamente la dictadura de Augusto Pinochet desde el retorno a la democracia (1990).
La jornada electoral estuvo marcada por el debut del voto obligatorio en una definición presidencial. Kast, de 59 años, superó holgadamente a la candidata de centro-izquierda, Jeannette Jara, en las 16 regiones del país:
| Candidato | Porcentaje de Votos | Observación |
| José Antonio Kast (Partido Republicano) | 58,1% | Victoria con la mayor ventaja desde 2013. |
| Jeannette Jara (Centro-Izquierda) | 41,8% | Derrota holgada. |
Kast interpretó el resultado como un «mandato claro» del electorado que «no quiere continuidad, quiere un cambio real».
En su primer discurso ante simpatizantes en Santiago, el presidente electo proyectó una imagen estadista, asegurando que será «el presidente de todos, sin excepción», pero su retórica se centró en los ejes duros de su campaña:
- Seguridad y Paz: Proclamó que «Chile volverá a ser libre del crimen, de la angustia y del temor».
- Advertencia Legal: Lanzó una advertencia directa: «Quien no cumpla la ley, va a recibir todo el peso de esa ley».
- Hoja de Ruta: Definió como «hitos» de su próximo gobierno la seguridad, el control de la migración y el progreso económico.
A pesar de la polarización, Kast pidió silencio a sus seguidores cuando abuchearon a su rival, Jara, y reconoció «el coraje» de la exministra por su desafío.
El futuro inquilino del Palacio de La Moneda, cuya asunción está prevista para el 11 de marzo, agradeció el apoyo de la derecha tradicional y se comprometió a renunciar a la militancia partidista para gobernar con independencia, enfocándose en la «unidad» y en «recuperar la fe en las instituciones».
La jornada concluyó con la protocolar llamada del actual presidente progresista, Gabriel Boric, quien felicitó a Kast y lo convocó a un desayuno de trabajo hoy lunes para iniciar formalmente el traspaso de poder.


