Los habitantes del sector Aricagua, en el municipio Antolín del Campo, denunciaron el robo total del cableado eléctrico que alimentaba a las iglesias San Pedro y San Pablo y la Bautista Pozo de Jacob.
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Aricagua: Delincuentes dejan sin luz a iglesias y espacios comunitarios
El acto vandálico no se limitó a los templos, sino que afectó otros espacios de encuentro, dejando a oscuras a la comunidad religiosa y vecinal.
Puntos clave de la denuncia:
- Reincidencia delictiva: Los vecinos señalan que estos robos son recurrentes. En ocasiones previas, la comunidad ha tenido que autofinanciarse para reponer el material, un esfuerzo que ahora se ve nuevamente frustrado.
- Vigilancia vulnerada: Existe una profunda preocupación debido a que los delincuentes actuaron incluso en zonas cercanas a la cancha del sector, la cual supuestamente cuenta con vigilancia.
- Respuesta oficial: El alcalde David Caraballo emitió un comunicado oficial repudiando los hechos. Calificó el acto como un «atentado contra la fe» y lanzó una advertencia clara bajo la consigna: «¡Caiga quien caiga!», asegurando que se aplicará todo el peso de la ley a los responsables de sabotear los servicios públicos.
La comunidad exige no solo la reposición de los cables, sino el establecimiento de una presencia policial permanente para salvaguardar los espacios que consideran sagrados y esenciales para su vida diaria.



