El presidente de la Cámara Petrolera de Venezuela (CPV), Enrique Novoa, aseguró que el país cuenta con las bases necesarias para iniciar una recuperación sostenida de su industria de hidrocarburos, aunque los frutos tangibles no se verán en el corto plazo. Según el dirigente gremial, en un lapso de tres a cinco años se podría alcanzar una producción de entre dos y tres millones de barriles diarios.
Cámara Petrolera proyecta producir hasta 3 millones de barriles en cinco año
En entrevista exclusiva con Banca y Negocios, Novoa explicó que dicha estimación responde al tiempo que requieren los trabajos de rehabilitación de infraestructura y la incorporación de nuevas tecnologías. “Venezuela tiene el músculo, pero reactivar una industria tan compleja demanda planificación. Esta meta está en sintonía con el desarrollo real que tenemos”, afirmó.
A corto plazo, el gremio se ha propuesto un objetivo intermedio: cerrar 2026 con una producción nacional de al menos 1.300.000 barriles por día. No obstante, Novoa advirtió que el incremento dependerá de la capacidad de colocar los combustibles en mercados rentables y bajo condiciones financieras favorables.
“Si logramos eso, Pdvsa y las operadoras podrán rescatar sus niveles de venta, ejecutar nuevas inversiones y cumplir oportunamente con sus compromisos”, detalló el presidente de la CPV.
Novoa reveló que la Cámara Petrolera tiene identificadas al menos 300 empresas de servicios dispuestas a operar en el país. El primer gran paso, dijo, ya se dio con la reciente reforma a la Ley de Hidrocarburos, un instrumento que, en su opinión, garantiza el equilibrio financiero de los proyectos.
“Este marco legal les da claridad a todas las compañías sobre hacia dónde pueden avanzar y bajo qué reglas negociar con el Estado. Los centros financieros internacionales ahora ven una ecuación donde la recuperación de la inversión es viable en los tiempos planificados”, subrayó.
Otro de los puntos clave en la hoja de ruta del gremio es la reactivación de pozos actualmente inactivos. Novoa estimó que entre el 30 % y el 40 % de los pozos paralizados podrían reincorporarse a la producción. Para lograrlo, se requieren campañas de mantenimiento profundo que se extenderían entre seis y diez años, así como la perforación de nuevos pozos con taladros adicionales.
El dirigente enfatizó que ya existen empresas de ingeniería, construcción, mantenimiento y estudios tecnológicos dispuestas a invertir en esta primera fase. Pero advirtió que la reactivación trasciende al sector petrolero: “Necesitamos que se incorporen la banca, las aseguradoras, la logística, la hotelería y hasta el mercado inmobiliario. Todos formamos parte de una cadena de valor que requiere certidumbre para garantizar el cumplimiento de estos proyectos”.
Por ahora, la Cámara Petrolera dedicará los próximos seis meses a evaluar el contexto y afinar sus proyecciones. Mientras tanto, Novoa se muestra optimista: “No arrancamos de cero. Tenemos las reservas más grandes del mundo y ahora un marco legal que da seguridad”.
Con información de Banca y Negocios.


