El mismo juez que abrió la imputación en contra del exmandatario español José Luis Rodríguez Zapatero por presuntamente liderar una estructura de tráfico de influencias, hoy, 18 de junio, ha decidido imputar también a las dos hijas del expresidente, Alba y Laura, al igual que a su secretaria, en un caso del que cada vez surgen más ramificaciones, incluyendo la pieza separada con la que se investigan las joyas.
Imputan a las hijas y a la secretaria de Zapatero
«El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama ha acordado poner las actuaciones judiciales del denominado ‘caso Plus Ultra’ en conocimiento de las hijas del expresidente del gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, así como de su secretaria, para que puedan personarse en el procedimiento en calidad de investigadas y poder ejercer su derecho de defensa«, informó este jueves el tribunal en un comunicado.
De esta manera, el magistrado Calama da lugar a una solicitud cursada por la Fiscalía Anticorrupción, que el martes pidió al juez que llamara a las tres mujeres a declarar en condición de investigadas.
Transferencia recibida por las hijas de Zapatero
«En relación con las hijas, Calama recuerda lo expuesto en el auto del pasado 18 de mayo en el que se acordaron una serie de entradas y registros, entre ellos en la mercantil Whathefav, de las que ambas son administradoras solidarias. En este sentido, argumenta que tanto Alba como Laura son administradoras formales de dicha mercantil, cuya operativa aparece vinculada indiciariamente al entramado investigado, lo que determina, por sí mismo, la procedencia de su citación en calidad de investigadas», dice el comunicado.
En este punto, cabe aclarar que en el caso de Plus Ultra se investigaban originalmente, entre otras cosas, una transferencia de casi 490.000 recibida por Zapatero de parte de una empresa denominada Análisis Relevante, que aparece como propiedad de su amigo José Martínez Martínez, un personaje clave en el asunto.
Los indicios apuntan a que esta empresa sirvió como «tapadera» para que el exmandatario recibiera una comisión por haber ejercido influencias para que la aerolínea Plus Ultra recibiera un millonario rescate financiero durante la pandemia de covid-19.
Zapatero afirma que la transferencia se debe a que prestó servicios de «consultoría» a su amigo y que nunca tuvo nada que ver con Plus Ultra. Así lo repitió el acusado ayer, 17 de junio, en su primera comparecencia en la Audiencia Nacional de España.
Ahora bien, aparte de suma recibida en la cuenta de Zapatero, sus hijas también recibieron una transacción de 240.000 euros procedentes de la misma empresa, Análisis Relevante.
Al respecto, Zapatero atribuyó ayer esa otra transacción a que sus hijas ofrecían servicios de marketíng a la compañía propiedad de su amigo.
Pero, el juez considera suficientes los indicios para suponer que Whathefav, la empresa a nombre de las hijas de Zapatero, ha jugado un papel «instrumental» en la canalización y ocultación de pagos ilegales que llevaron al expresidente a lucrarse con dinero procedente del gobierno para el rescate de Plus Ultra.
El juez aclaró que ante la vinculación de Alba y Laura con el caso, no procede citarlas como testigos sino como investigadas ya que, de hecho, la posición en la que se encuentran podrían necesitar reservarse información que no las perjudique a sí mismas, algo que no está permitido para testigos, quienes están obligados por ley a decir toda la verdad.
«Llamarlas en calidad de testigos resultaría incompatible con su posición procesal potencialmente afectada, pues les impondría el deber de decir verdad y la prohibición de reservarse información, comprometiendo de forma irreversible su derecho a no declarar contra sí mismas y a no confesarse culpables», alego Calama.
Y subrayó que «la citación de Alba y Laura como investigadas no solo es jurídicamente posible, sino necesaria para preservar sus derechos fundamentales y para garantizar la validez de las diligencias».
El papel de la secretaria
Por otra parte, Calama justificó la citación en calidad de investigada a Gertrudis Alcázar, secretaria de Zapatero, por cuanto la mujer ha aparecido en el expediente como una colaboradora de la trama de influencias y articuladora directa de pagos irregulares.
La mujer aparece en la imputación original como la persona encargada de comunicaciones en las cuales pidió instrucciones realizar facturas ficticias dirigidas a ocultar el pago de las comisiones ilegales.
En su comparecencia del miércoles, 17 de junio, Zapatero mencionó a su secretaria afirmando que él mismo desconoce los pormenores de los documentos que pueda haber y descargó la responsabilidad de la «gestión documental» en Alcázar. Además, al acusado se le preguntó por qué no existe un documento donde se establezca qué servicios de consultoría supuestamente estaba prestando a Análisis Relevante. Se limitó a contestar que fue un pacto «verbal».


