Un terremoto de magnitud 7,1 sacudió la prefectura de Kumamoto, en Japón, este 28 de julio, a las 3:35 p.m. (hora local), según lo informó la Agencia Meteorológica de ese país asiático.
Terremoto de 7.1 sacude a Japón y deja al menos 50 heridos
Pero, más allá de la magnitud, el ente precisó que el evento sísmico tuvo una intensidad de 7, el nivel máximo. Es de recordar que, además de ofrecer datos de la magnitud del momento, que mide el tamaño de los terremotos según la energía total liberada, Japón también ofrece detalles pormenorizados de la intensidad, con la cual precisa la manera en la que se siente el evento en cada ciudad.
En la ciudad de Uki y el pueblo de Hikawa, ambos en la prefectura de Kumamoto, la intensidad fue de 7, que indica que «casi todos los muebles no fijados se desplazan y caen, y también algunos pueden ser lanzados por el aire debido al movimiento».
En otras zonas la intensidad fue de 6+, que supone que para las personas «es imposible mantenerse en pie y moverse a voluntad debido a la sacudida. Casi todos los muebles no fijados se desplazan y algunos caen»; y en otras fue de 6-, que significa que «es difícil mantenerse en pie. En muchos casos es imposible abrir la puerta. Los azulejos en paredes y vidrios de ventanas pueden quebrarse y caerse».
Respecto a este terremoto, el medio nipón Asahi indicó que es la primera vez desde 2024 que se produce un movimiento que llegue a la intensidad 7, que como se mencionó es el nivel más alto en la escala que maneja la Agencia Meteorológica japonesa.
Inicialmente, se lanzó una alerta de tsunami, pero más tarde fue desactivada.
Asahi reportó que el terremoto provocó un incendio en un centro comercial en Kumamoto, donde quedaron atrapadas una veintena de personas, que más tarde fueron evacuadas satisfactoriamente.
En los hospitales se han registrado al menos 50 heridos y cerca de 50.000 hogares quedaron sin electricidad, mientras que numerosas carreteras sufrieron serias rupturas.
Asimismo, resultaron afectados los servicios de gas, agua y transporte.
Las centrales nucleares japonesas han declarado que no sufrieron daños, salvo en alguna de ellas que quedó momentáneamente sin electricidad, pero que descartó daños en la estructura.


