Los sismos registrados el fin de semana responderían al reajuste tectónico tras el terremoto del 24 de junio.
Los sismos registrados el fin de semana responderían al reajuste tectónico tras el terremoto del 24 de junio, según la Sociedad Venezolana de Geólogos. Los eventos sísmicos reportados en distintas regiones de Venezuela durante el fin de semana obedecen a un proceso continuo de reajuste tectónico derivado de los potentes terremotos del pasado 24 de junio de 2026, según precisó el presidente de la Sociedad Venezolana de Geólogos, Feliciano Di Santis.

Ciertamente, el especialista aclaró que este comportamiento geológico resulta plenamente previsible tras la liberación masiva de energía en las fallas principales del país. Por lo tanto, el constante temblor de la tierra mantiene bajo seguimiento preventivo a los organismos de protección civil.
Análisis de las fallas, temblores en Yaracuy y Sucre, y liberación de energía
Al respecto, Di Santis detalló que el movimiento telúrico detectado en San Felipe el sábado 1 de agosto se ubicó en la misma zona epicentral del evento de junio, mientras que el registrado el domingo en el estado Sucre guarda relación directa con la Falla de El Pilar. Por consiguiente, los sistemas de Boconó, San Sebastián y El Pilar actúan como un engranaje interconectado que busca estabilizar las placas tras la severa deformación. Sin embargo, los expertos piden calma a la población al reiterar que se trata de una evolución natural del terreno.
Los sismos registrados el fin de semana responderían al reajuste tectónico tras el terremoto del 24 de junio
«Es un mismo sistema que está dando la sismicidad que es propia de lo que sucede después de dos grandes sismos como los que vimos el 24 de junio. Después de dos eventos de más de 7 grados, las réplicas se pueden extender tranquilamente por dos o tres meses», explicó el geólogo Feliciano Di Santis.
Efectivamente, el especialista subrayó que el desplazamiento estimado de unos dos metros registrado en la franja submarina del territorio nacional obligó a que toda la estructura tectónica de la región se adapte a esa nueva configuración física. Por este motivo, la recurrencia de movimientos menores continuará manifestándose durante los próximos meses sin que esto represente necesariamente un fenómeno anómalo. Por otro lado, el vocero fue enfático en recordar que la ciencia carece de herramientas para predecir con exactitud la fecha o magnitud de futuros temblores.

