Este domingo culminó la jornada por la Semana Nacional del Catequista, y en Margarita fue celebrada una multitudinaria misa oficiada por el obispo de la Diócesis Fernando Castro Aguayo.

Semana nacional del catequista fortaleció el acercamiento a las comunidades.
El encuentro inició con algunos testimonios de fé a cargo de los catequistas, quienes coincidieron en manifestar su alegría y gozo por todas las actividades que realizaron, pues cada una sumó aprendizajes y lecciones sobre la importancia de llevar la palabra de Jesús a las comunidades, que fue representada con una botella llenándose de agua por medida, hasta completarla y hacerla bendita el último día.
Precisamente, en referencia a esta experiencia que busca fortalecer la evangelización católica, Monseñor destacó que la vida del catequista debe ser testimonial.
«No olvidemos que Cristo habla a través de nosotros, que somos referencia y la gente nos está mirando porque transmitimos la fe en Jesucristo, así que la manera de que ellos nos sigan, es mostrando la vida de amor y agradecimiento que nos enseñó Jesús», dijo.


Recordó que los primeros catequistas en la vida son los padres, por eso hay que asegurarse que se rece en el hogar. «Los padres deben hacer la Primera Comunión, la Confirmación, porque eso motiva y da alegría», dijo, y pidió deslastrarse del lenguaje del vocabulario negativo, ni manipular o amenazar con los sacramentos, porque la vida es complicada y lo que se necesita es ayuda.
La misa fue concelebrada con el presbítero Heisar Pérez, en la iglesia San Francisco Javier en Porlamar, quien insistió en hacer realidad el lema de la jornada, «Acércate y camina junto a él», pues es el llamado a la valentía de acompañar y ayudar al hermano que busca comprender las cosas de la vida.
Invitó a mantener una catequesis en movimiento, para que se cumpla la eternidad de la palabra de Jesús. Cómo parte de los resultados de la semana del catequista el Padre anunció la creación del coro del Secretariado de la Catequesis.

