Una profunda consternación y un dolor generalizado embarga a la comunidad margariteña, tras confirmarse el trágico fallecimiento de Edimar Carreño, una pequeña de apenas 7 años de edad que era oriunda del populoso sector Villa Rosa, ubicado en el municipio García del estado Nueva Esparta. La menor perdió la vida en un repudiable hecho de violencia registrado en la ciudad de Chicago, Estados Unidos, enlutando a coterráneos tanto dentro como fuera de las fronteras venezolanas.

Niña oriunda de Villa Rosa es asesinada en Chicago
El lamentable suceso ocurrió en horas del mediodía en la intersección de la calle 77 y Cottage Grove, una zona de alto tránsito peatonal. De acuerdo con los reportes emitidos por las autoridades policiales locales, una mujer se aproximó de manera intempestiva a la pequeña y la atacó brutalmente con un objeto punzocortante, causándole heridas de extrema gravedad.
Respuesta ciudadana y traslado médico
Testigos presenciales que se encontraban en el lugar de los hechos reaccionaron con rapidez para someter y retener a la agresora, impidiendo que huyera del sitio mientras se esperaban la llegada de los cuerpos de seguridad.
Inmediatamente, la infanta fue auxiliada y trasladada de emergencia al Comer Children’s Hospital. Pese a los denodados esfuerzos desplegados por el personal médico de guardia para estabilizarla, lamentablemente se certificó su fallecimiento poco tiempo después debido a la severidad de las lesiones sufridas.
Por su parte, la sospechosa del violento ataque fue puesta bajo custodia de la policía de Chicago tras recibir atención médica por heridas menores sufridas durante su retención. Los organismos de seguridad estadounidenses mantienen abiertas las investigaciones para esclarecer el móvil del crimen y formalizar los cargos penales correspondientes.
El dolor de la diáspora insular
Allegados a la familia indicaron que los padres de la niña habían migrado desde la isla de Margarita con el firme propósito de buscar nuevos horizontes y ofrecerle un entorno seguro y un futuro próspero a su hija, un sueño que hoy se ve truncado por esta tragedia que estremece profundamente a la colectividad neoespartana.


