Habitantes de múltiples sectores del municipio Tubores alzaron su voz de protesta para denunciar la grave contaminación atmosférica que sufren a diario, provocada por las constantes emulaciones y «olores putrefactos» emanados por las plantas procesadoras de pescado asentadas en las zonas de El Guamache, Las Casitas y Las Mercedes.

Denuncian contaminación por procesadoras de pescado en Tubores
Los afectados señalaron que las descargas de gases de las harineras y procesadoras se han intensificado durante los últimos días, percibiéndose «de lunes a lunes», lo que ha comenzado a desencadenar serias afecciones respiratorias, irritación ocular y alergias cutáneas, especialmente en niños y adultos mayores.
Entre los sectores gravemente impactados figuran las comunidades de barrio Simón Marval, Las Mercedes, Urbanización Perlas de Cubagua, Pueblo Nuevo y Punta de Piedras, cuyos residentes aseguran que la pestilencia penetra de forma ininterrumpida al interior de sus hogares.
Exigen la intervención del Ministerio de Salud
Ante el deterioro paulatino de su calidad de vida, los vecinos dirigieron un llamado urgente tanto a los propietarios de las plantas industriales como a los organismos de fiscalización ambiental y sanitaria.
«Hacemos un llamado urgente a las autoridades, al Ministerio de Salud y también a los dueños de las fábricas. Deben tomarse correctivos de inmediato. Están creando muchas enfermedades como infecciones respiratorias y alergias en la piel», manifestó una de las voceras comunitarias.
«Por favor ayúdennos»: Clamor de las familias insulares
Las comunidades recalcaron que no se oponen a la actividad productiva de la jurisdicción, pero exigieron la instalación de filtros de control de emisiones y el cumplimiento estricto de los parámetros ambientales vigentes.
«Por favor ayúdennos. Como comunidades en general, de verdad, son demasiados los olores putrefactos y la contaminación. Esto está perjudicando severamente el bienestar de nuestras familias», concluyó otra de las personas afectadas.
Las familias de Tubores aguardan por una pronta inspección de las autoridades competentes para frenar esta contingencia ambiental que amenaza la salud pública en la zona oeste de la isla de Margarita.

