El venezolano José Medina, de 26 años, acusado de matar a una estudiante en Chicago, permaneció este viernes bajo aislamiento médico tras ser diagnosticado con tuberculosis. El juez D’Anthony Thedford ordenó que el acusado continúe bajo custodia mediante una audiencia virtual.
Diagnostican con tuberculosis a venezolano acusado de matar a estudiante en Chicago
Medina se encuentra actualmente en cuarentena dentro del Hospital Cermak, en la cárcel del Condado de Cook. Por esta razón, el tribunal realizó la comparecencia de detención a través de una conexión de video.
El procesado llevaba puesta una mascarilla y recibió asistencia de un intérprete en español durante la sesión. Su diagnóstico de enfermedad contagiosa había obligado a postergar las comparecencias previstas para esta semana.
La familia de Sheridan Gorman, la estudiante de 18 años asesinada, siguió la audiencia de forma remota. Mientras tanto, un grupo de amigos acudió al tribunal para presenciar el avance del proceso judicial.
El juez Thedford denegó la fianza a Medina por el ataque ocurrido el 19 de marzo cerca del campus de la Universidad Loyola. Según los fiscales, el acusado disparó contra la joven mientras ella estaba en la playa.
El magistrado calificó el asalto como la mayor amenaza posible para la comunidad. “Resulta difícil imaginar una amenaza mayor que la de alguien que se oculta en un lugar aleatorio a la espera de su presa”, declaró el juez.
El fiscal adjunto Mike Pekara insistió en que el acusado debe permanecer encarcelado por su alta peligrosidad. El funcionario destacó el riesgo de alguien que acecha en la oscuridad para asesinar sin motivo alguno.
“No existen muchas personas más peligrosas para la comunidad en general que alguien que se oculta en la oscuridad, tiende una emboscada y asesina”, argumentó Pekara durante la vista.
La defensora pública, Julie Koehler, reveló que el ciudadano venezolano presenta una discapacidad cognitiva. La abogada pidió formalmente que el detenido permanezca en prisión para resguardar su propia integridad física.
Medina enfrenta cargos de asesinato en primer grado, intento de asesinato y agresión agravada. La fiscalía también le imputó la posesión ilícita de un arma de fuego tras el suceso en la playa.
La policía identificó al sospechoso mediante videos de vigilancia, pruebas forenses y testimonios de quienes presenciaron el ataque. Los agentes lo capturaron finalmente en un edificio de apartamentos cercano a la universidad.


