Tras el anuncio del gobierno interino de reactivar la empresa Conferry, la familia Tovar, propietaria originaria, emitió un comunicado en el que recuerda a 15 años de su ocupación forzosa, no hubo compensación alguna por los activos.
Familia Tovar: Reactivación de Conferry también implica cumplir acuerdos económicos
«Permanecen incumplidos los compromisos asumidos por el Estado venezolano en el acta de avenimiento suscrita en el año 2013, obligaciones que siguen pendientes», señala el escrito, y destaca que suscribió un convenio de arreglo amistoso con el Estado.
Sin embargo, los años solo llevaron a la destrucción de la flota. «Durante este largo período, gran parte de los activos que integraban la empresa original se deterioraron, dejaron de operar o desaparecieron como parte de un proceso que merece ser revisado con seriedad, transparencia y sentido histórico. Lo que ha permanecido intacto es el valor de la marca Conferry en la memoria colectiva de los venezolanos: un nombre asociado durante décadas a confianza, servicio, conectividad, esfuerzo privado y desarrollo regional».
En tal sentido, y en atención a la importancia histórica de esta naviera y lo que representó por años para el desarrollo de Margarita, exponen, «sin ánimo de confrontación, consideramos que cualquier anuncio público sobre el regreso de Conferry debe ir acompañado de una reflexión necesaria sobre el destino de la empresa original, sobre los activos objeto de la intervención y la ocupación forzosa, sobre el deterioro sufrido durante estos años y, sobre todo, sobre el cumplimiento de las obligaciones patrimoniales que todavía permanecen pendientes con sus accionistas«.



