En el corazón de Nueva Esparta, un mineral que alguna vez impulsó la economía insular vuelve a ocupar el centro de atención: la magnesita.
La Magnesita: Un Tesoro Estratégico que Revive en Nueva Esparta
Este compuesto de carbonato de magnesio (MgCO3), conocido por sus tonalidades variables debido a las impurezas naturales, es esencial para la fabricación de ladrillos refractarios, fundamentales en hornos de producción de cabillas y cemento.
Ahora, un nuevo proyecto promete reactivar su explotación y transformar su potencial en desarrollo económico sostenible.
El pasado martes 8 de julio de 2025, la gobernadora Marisel Velásquez, en compañía del ministro Alex Saab y el vicealmirante Ovelio Barrera, presidente de la Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas (Camimpeg), anunció en Porlamar una alianza estratégica para industrializar la magnesita.
Este ambicioso proyecto, respaldado por el Gobierno nacional, busca no solo extraer el mineral, sino también procesarlo localmente, generando empleo y fortaleciendo la economía de la región.
Un Recurso con Historia
La relación de Nueva Esparta con la magnesita se remonta a principios del siglo XX. Los yacimientos insulares se extienden desde Manzanillo hasta La Asunción, con depósitos destacados en San Antonio y Loma de Guerra.
En estos lugares aún se pueden encontrar vestigios de la antigua fábrica que operaba en la isla. Según un informe reciente de Pdvsa, estas reservas, junto a las ubicadas en Tinaquillo, estado Cojedes, son las más importantes del país.
En 1915, el entonces presidente del estado, general Juan Alberto Ramírez, reportó cinco yacimientos en terrenos privados: dos en Manzanillo, dos en Paraguachí y uno en San Antonio. Estos depósitos fueron explotados intermitentemente hasta 1953.
Uno de los episodios más curiosos de esta etapa fue la inauguración del único ferrocarril que ha existido en la isla. Con nueve kilómetros de vía, conectaba Paraguachí con el embarcadero de Manzanillo, facilitando el transporte del mineral hacia una planta que calcinaba hasta 25 toneladas métricas diarias.
Durante esos años, la explotación estuvo a cargo de la empresa estadounidense Magnesite & Manufacturing Co., dirigida por Mr. Freeman. A pesar del origen extranjero de la compañía, los registros históricos destacan que su fuerza laboral estaba compuesta principalmente por margariteños.
Intentos Fallidos y Nuevas Esperanzas
No es la primera vez que se intenta revivir la industria de la magnesita en Nueva Esparta. En 2016, Ecomine, una empresa de capital mixto (60% privado y 40% estatal), intentó explotar este recurso sin lograr materializar sus objetivos.
Sin embargo, el contexto actual parece más favorable. Según el vicealmirante Barrera, la nueva iniciativa no solo se enfocará en la extracción del mineral, sino también en su industrialización para fortalecer la siderurgia nacional y reducir las importaciones.
El proyecto promete ser un motor económico para Nueva Esparta, generando empleos directos e indirectos y fomentando un desarrollo sostenible en la región. Además, busca posicionar a Venezuela como un actor clave en la producción de magnesita procesada, un insumo estratégico para diversas industrias.
Un Futuro Prometedor
Más allá de su valor económico, la magnesita simboliza el potencial y la resiliencia del pueblo margariteño.
La historia de este mineral está entrelazada con los esfuerzos de generaciones que han trabajado para aprovechar los recursos naturales de la isla. Hoy, con una visión renovada y un enfoque industrial moderno, Nueva Esparta tiene la oportunidad de escribir un nuevo capítulo en su historia minera.
El camino no estará exento de desafíos, pero con el respaldo del Gobierno nacional y el compromiso de las autoridades locales, este proyecto podría marcar un antes y un después para la economía insular. La magnesita vuelve a brillar como un tesoro estratégico con historia y futuro en Nueva Esparta.


