Madres y padres en Venezuela recurren al financiamiento y apoyo familiar desde el exterior para costear regalos. Juguetes tecnológicos superan los USD 500.
Familias venezolanas dependen de Apps de crédito y remesas para comprar juguetes
La temporada navideña en Venezuela este 2025 ha transformado los hábitos de consumo. Ante el desfase entre los salarios y el costo de los regalos, las familias han dejado atrás el pago de contado para adoptar nuevas herramientas digitales y financieras.
Radiografía de precios en el mercado
Un recorrido por puntos neurálgicos como el bulevar de Sabana Grande en Caracas revela una brecha de precios significativa:
- Gama Baja: Los juguetes más sencillos tienen una inversión mínima de USD 10.
- Gama Alta: Dispositivos tecnológicos y sets especializados pueden superar los USD 500.
- Variación: Un mismo producto puede presentar diferencias de hasta USD 40 entre una tienda y otra, obligando a los padres a realizar una comparación exhaustiva.
El auge de las Apps de Financiamiento
La gran novedad de esta zafra es el uso de aplicaciones que permiten «comprar ahora y pagar después». Casos como el de Sara*, quien adquirió un juguete de USD 105, ilustran esta tendencia:
- Pago inicial: Generalmente del 40% al 60% del valor del producto.
- Cuotas: El saldo restante se divide en pagos que se extienden hasta enero del año siguiente.
- Prioridad: Se prefiere el producto original por durabilidad, aunque implique endeudamiento.
Remesas: El motor de los «Estrenos»
Además del crédito, las remesas familiares siguen siendo la columna vertebral de la Navidad. Gran parte de estos recursos enviados desde el exterior no solo se destinan a la cena navideña, sino específicamente a cubrir los gastos de ropa y calzado (los tradicionales «estrenos»).
Estrategias de las familias para 2025:
- Planificación anticipada: Comparación de precios durante semanas.
- Uso de remesas: Destinadas a gastos fijos de la época (comida y ropa).
- Financiamiento digital: Para juguetes específicos y electrónicos.
A pesar del contexto económico desafiante, la tradición de regalar se mantiene vigente en Venezuela, impulsada por una nueva ingeniería financiera donde la tecnología y el apoyo de la diáspora juegan un papel fundamental para equilibrar el presupuesto del hogar.


