Estrellas de Hollywood exigen cierre de cárcel para niños migrantes en Texas.

Artistas de la industria musical estadounidense y de Hollywood exigieron a la empresa operadora de prisiones privadas CoreCivic el cierre del centro de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Dilley, Texas. La razón de esta demanda es que en este espacio mantienen a niños migrantes y sus familiares en condiciones que vulneran sus derechos humanos.
La iniciativa fue realizada a través de una carta que cuenta con más de 4 firmas de apoyo, entre las que destacan celebridades de la industria cultural como Jane Fonda, Madonna y Javier Bardem. Bajo la declaración: «Ningún niño debería estar encerrado en un centro de detención de inmigrantes», destaca que estos menores privados de libertad sufren trauma, abandono y son expuestos a condiciones que violan «las normas básicas de salud, seguridad, dignidad y derechos humanos».
Otras figuras del entretenimiento que se incluyen en la misiva son Pedro Pascal, John Legend, Brandi Carlile y Hannah Einbinder. También está Alejandro González Iñárritu, Wunmi Mosaku, Billy Porter, Keke Palmer, Susan Sarandon entre otros. Estos, aprovechan su popularidad en plataformas y redes sociales para denunciar este hecho.

Centro de detención bajo la lupa
El centro de Dilley, en Texas, se encuentra bajo la lupa tras un revelador informe de ProPublica. El documento denuncia que en las instalaciones permanecían detenidas unas 3 mil 500 personas. Resaltan que de esta cantidad, más del 50% eran menores de edad. Esto ha desatado una ola de críticas por el trato a las familias migrantes.
El rostro de esta crisis es Liam Conejo Ramos, un niño de solo 5 años trasladado a Dilley tras ser arrestado con su padre en Minneapolis. Según investigaciones periodísticas, al menos 300 menores permanecieron en el recinto por más de un mes, violando el Acuerdo Flores. Este precedente legal prohíbe que la retención de niños migrantes supere los 20 días para garantizar su bienestar físico y emocional.
Más niños detenidos por ICE
Asimismo, Las estadísticas del Deportation Data Project confirman una realidad alarmante: un incremento drástico en la detención de menores migrantes en EEUU. Estas cifras consolidan la preocupación internacional sobre el endurecimiento de las políticas migratorias y el impacto directo que han tenido en la vulnerabilidad de la infancia.
Los datos revelan una brecha alarmante: mientras que en el último tramo de la gestión de Joe Biden se registraba un promedio de 25 niños arrestados mensualmente, bajo el mandato de Donald Trump la cifra se disparó a 170 menores por mes. Esta disparidad estadística evidencia el endurecimiento de las medidas de control y el impacto directo de las decisiones políticas en la infancia migrante.

