El dirigente opositor venezolano Henrique Capriles afirmó este miércoles que considera indispensable abrir un canal de negociación entre el presidente Nicolás Maduro y su par estadounidense Donald Trump, en medio del clima de fricción diplomática generado por el despliegue militar de Washington en el mar Caribe.
Capriles plantea que Maduro y Trump deben iniciar «un proceso de negociación»
«Tiene que haber un proceso de negociación (…). Esto tiene que ser Administración Trump y el señor Maduro, que es el que tiene el control territorial, el control institucional y el apoyo de la fuerza militar», expresó el diputado electo durante una transmisión en vivo por sus redes sociales.
Apertura a un diálogo bilateral
Las declaraciones de Capriles coinciden con gestos recientes de ambos gobiernos que apuntan a una eventual disposición a conversar. El fin de semana, Trump aseguró que «podría haber discusiones» con Maduro, «porque Venezuela quiere hablar», mientras que días antes había dicho que ya tomó una decisión sobre las medidas que aplicará respecto al país, sin ofrecer más precisiones.
A su vez, el mandatario venezolano manifestó este lunes su disposición a conversar «face to face (cara a cara)» con el jefe de la Casa Blanca.
Según Capriles, una conversación directa entre los dos líderes debería abordar aspectos centrales de la crisis nacional. Mencionó, entre ellos, la emergencia económica y social, y la necesidad de liberar a todos los presos políticos, pese a que el Gobierno de Maduro niega su existencia y asegura que los detenidos enfrentan cargos por delitos comunes.
«¿El problema venezolano se limita solamente al Poder Ejecutivo? No amigo, Venezuela necesita un proceso de reinstitucionalización. Mañana usted cambia la cabeza del Ejecutivo, aguas abajo qué tiene, caos absoluto y eso es lo que yo creo que deben ser las primeras (conversaciones) en un proceso de negociación», recalcó.
La escalada entre Caracas y Washington
Los roces entre Venezuela y Estados Unidos se han intensificado desde agosto, cuando la Casa Blanca ordenó un despliegue aéreo y naval —con la participación de su portaaviones más grande— en aguas del Caribe. Washington sostiene que se trata de una operación contra el narcotráfico, mientras que Caracas la tilda de «amenaza» y de una maniobra orientada a promover un cambio de Gobierno.
El lunes, Maduro aseguró que una agresión «militarmente» contra Venezuela sería el «fin político» de Trump, quien, por su parte, reiteró que no descarta ninguna alternativa ante una eventual intervención en territorio venezolano.
En paralelo, el Departamento de Estado anunció que el 24 de noviembre designará como organización terrorista extranjera (FTO, por sus siglas en inglés) al ‘Cartel de los Soles‘, grupo al que Washington vincula con Maduro. El Gobierno venezolano ha respondido calificando esa acusación como «un invento».
Con información de EFE.


