Dos ministros en Perú renuncian tras escándalo por compra de aeronaves de combate de EEUU.

La administración del presidente de Perú, José María Balcázar enfrenta una fractura significativo debido a la renuncia del canciller Hugo de Zela, y del ministro de Defensa, Carlos Díaz Dañino por la compra de aeronaves de combate F-16 Block 70, fabricadas por la compañía estadounidense Lockheed Martin.
Dos ministros en Perú renuncian tras escándalo por compra de aeronaves de combate de EEUU

De acuerdo con reportes de medios locales que han tenido acceso a las misivas de renuncia, el hasta ahora titular de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela, decidió abandonar su puesto manifestando un «total desacuerdo» frente al giro inesperado en la postura del mandatario Balcázar.
De Zela calificó el cambio de rumbo como repentino, especialmente tratándose de un asunto de carácter estratégico y seguridad nacional.
En una línea similar, Carlos Díaz Dañino se apartó de la cartera de Defensa argumentando discrepancias fundamentales en las políticas de seguridad del país.

Esta salida ocurre en un clima de tensión por el futuro de la flota aérea peruana; según informó el diario La República, habría sido el propio presidente quien solicitó la renuncia del ministro de Defensa.
La crisis se agudizó cuando, en la jornada previa a las renuncias, el presidente Balcázar ratificó su intención de suspender la compra. A pesar de las presiones de diversos sectores, el mandatario defendió la idea de que el contrato sea «renegociado» por la administración entrante que asumirá funciones en julio.
Este cambio de opinión representa una contradicción frente a lo ocurrido el mes pasado, cuando el propio Balcázar anunció con firmeza la adquisición.
No obstante, la semana pasada retrocedió en su decisión, sosteniendo que, al liderar un gobierno de transición, la responsabilidad de una compra de tal magnitud debe recaer en el ganador de la segunda vuelta electoral programada para junio.
Las declaraciones del Ejecutivo peruano no han pasado desapercibidas en el ámbito internacional. El embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, expresó su malestar e insinuó posibles represalias, sugiriendo que el Estado peruano habría actuado «de mala fe» durante las negociaciones.
«En todo el país se ha generado una suerte de reacción contraria a esas declaraciones (…) no hay por qué alarmar tanto el asunto. El tema concreto es de que el contrato, a mi modo de ver, se tiene que ver terminadas las elecciones y con toda tranquilidad y legitimidad», declaró Balcázar.
Finalmente, el presidente descartó que la situación derive en la imposición de aranceles u otras sanciones comerciales, enfatizando que «con EEUU. no estamos peleando».
Al mismo tiempo, rechazó las presiones internas de quienes lo critican por paralizar la compra de los F-16, denunciando lo que considera intentos de coacción contra su gestión transitoria.

