Instituto Casla pide preservar centros de reclusión como evidencia.

Instituto Casla pide preservar centros de reclusión como evidencia . El Instituto Casla pidió este viernes preservar los centros de reclusión, instalaciones de inteligencia y espacios utilizados para detenciones arbitrarias, torturas, violencia sexual y desapariciones forzadas en Venezuela, al considerar que deben convertirse en lugares de memoria y evidencia judicial, en vez de ser destruidos o modificados.
La organización emitió el pronunciamiento desde Madrid, mediante un comunicado en el que instó a que estos espacios sean protegidos como parte de futuros procesos de investigación, memoria histórica y rendición de cuentas.
Casla sostuvo que estos lugares deben mantenerse intactos para facilitar la reconstrucción de hechos y la determinación de responsabilidades en posibles investigaciones sobre violaciones de derechos humanos en Venezuela.
Instituto Casla pide preservar centros de reclusión como evidencia
En el documento, la organización recordó experiencias internacionales donde antiguos centros de represión fueron preservados como sitios de memoria.
Entre los ejemplos mencionó el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) en Argentina, Villa Grimaldi en Chile, Robben Island en Sudáfrica y el centro de detención Tuol Sleng en Camboya.
Según Casla, estos espacios permiten documentar abusos, rendir cuentas ante la justicia y educar a nuevas generaciones sobre hechos relacionados con autoritarismo y violaciones de derechos humanos.
“Venezuela no debe ser una excepción”, expresó la organización en el comunicado.
Cuatro razones para preservar estos espacios
El Instituto Casla expuso cuatro razones fundamentales para evitar la destrucción o transformación de estos centros.
La primera es que constituyen evidencia material para esclarecer hechos y responsabilidades. La segunda responde al reconocimiento y reparación moral de las víctimas y sus familias.
Asimismo, afirmó que estos espacios tienen un valor educativo para futuras generaciones y representan una garantía de no repetición, al evitar el olvido y facilitar procesos de justicia.
La organización hizo un llamado a la comunidad internacional, organismos de derechos humanos y futuras autoridades democráticas venezolanas para identificar, documentar y proteger estos espacios.
“Los pueblos que olvidan su historia corren el riesgo de repetirla”, concluye el documento.

