En una reunión con la dirección nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y la Juventud del PSUV (JPSUV), el presidente Nicolás Maduro reafirmó su postura de radicalización política y fortalecimiento de la participación popular como respuesta a lo que calificó como «agresiones» provenientes tanto de actores externos como internos.
Maduro: “Ante más agresión, más revolución, más participación, más poder del pueblo y más democracia”
Con un discurso cargado de consignas y llamados a la movilización de las bases, Maduro subrayó la importancia del poder popular como eje central de su proyecto político.
El mandatario venezolano expresó que cada acto de presión hacia su gobierno será convertido en una oportunidad para profundizar el proyecto bolivariano, destacando que su enfoque está orientado hacia una respuesta política directa ante cualquier intento de desestabilización.
En este sentido, sintetizó su postura en una fórmula que repitió a lo largo de su intervención: “Ante más agresión, más revolución, más participación, más poder del pueblo y más democracia”.
Maduro dirigió parte de su discurso hacia las presiones externas, en particular hacia las sanciones y medidas impuestas por Estados Unidos, a las que calificó como «agresiones imperialistas».
Frente a estas acciones, el presidente aseguró que su gobierno responderá con una mayor profundización del modelo revolucionario: “A cada agresión imperialista, más revolución”, sentenció.
La revolución traducida en acciones concretas
El jefe de Estado explicó que el concepto de «más revolución» no se queda en lo simbólico, sino que se traduce en medidas concretas orientadas a fortalecer las bases populares. Entre los puntos destacados por Maduro se encuentran:
- Más poder popular, con un énfasis en la transferencia de competencias y recursos a las comunidades organizadas.
- Más conciencia popular, a través de la formación ideológica y política.
- Más derechos populares, con iniciativas enfocadas en garantizar el acceso a servicios básicos y beneficios sociales.
- Más organización, promoviendo estructuras comunitarias que sostengan el proyecto bolivariano.
Maduro insistió en que estos pilares son esenciales para enfrentar lo que considera una embestida por parte de sectores opositores y extranjeros contra la estabilidad del país.
Críticas a la oposición venezolana
En otro momento de su intervención, el presidente elevó el tono contra la oposición venezolana, a la que calificó como una «derecha mal trecha» y aseguró que ha perdido relevancia en el escenario político nacional.
Según Maduro, la oposición carece de arraigo en las calles y comunidades del país, lo que ha llevado a su «autodisolución» y «autodesaparición» política.
“El pueblo venezolano ya no acompaña aventuras ni estrategias que pongan en riesgo la paz, la seguridad y la estabilidad del país”, argumentó Maduro al referirse al presunto desinterés ciudadano hacia los sectores opositores. Además, señaló que los opositores han quedado reducidos a depender exclusivamente de apoyos externos.
“Solo les queda amamantar las amenazas de la bestia imperialista del Norte”, afirmó, haciendo referencia directa a las sanciones y presiones ejercidas por Estados Unidos.
Un llamado a la paz y estabilidad
Para concluir su discurso, Maduro justificó el debilitamiento de la oposición afirmando que el pueblo venezolano busca paz y rechaza cualquier acción que pueda comprometer la integridad territorial o generar inestabilidad en el país.
Según el mandatario, la apuesta por la revolución bolivariana representa el camino para garantizar la tranquilidad y el desarrollo colectivo.


