De la Espriella y Cepeda Castro se disputarán la presidencia de Colombia en segunda vuelta.

Colombia tendrá segunda vuelta presidencial. Con 97.339 de 122.020 mesas informadas al corte de las 17:08 hora local de este domingo 31 de mayo, los resultados oficiales de la Registraduría Nacional del Estado Civil confirman que Abelardo de la Espriella y el senador Iván Cepeda Castro son los dos candidatos que avanzan a la ronda definitiva.
De la Espriella, respaldado por el partido Defensores de la Patria: lidera el conteo con 7.940.846 votos, equivalentes al 43,75% del total escrutado. Lo sigue de cerca Iván Cepeda Castro, del Pacto Histórico, con 7.534.658 votos y el 41,51%, una diferencia de apenas 2,24 puntos porcentuales que perfila una segunda vuelta sumamente competida.
Los demás candidatos quedaron a distancia considerable: Paloma Valencia Laserna obtuvo el 6,62% (1.201.997 votos), Sergio Fajardo Valderrama el 3,98% (722.773), mientras que Raúl Santiago Botero Jaramillo y Claudia López no superaron en conjunto el 2% de los votos.
De la Espriella y Cepeda Castro se disputarán la presidencia de Colombia en segunda vuelta
El candidato Iván Cepeda, aliado del actual mandatario y figura clave en los procesos de paz en Colombia, aparece como favorito en la mayoría de los sondeos. Su propuesta se centra en dar continuidad a las políticas sociales y a los intentos de negociación con grupos armados.
Durante su campaña, Cepeda ha reivindicado su trayectoria como defensor de derechos humanos y víctima del conflicto armado:
“He sobrevivido al genocidio, a la estigmatización y a la persecución implacable. Y aquí sigo, de pie”, expresó recientemente.
De la Espriella capitaliza el voto de mano dura
En segundo lugar en intención de voto se ubica Abelardo de la Espriella, un empresario y abogado sin experiencia política previa que se presenta como outsider. Su discurso se enfoca en el combate frontal contra el crimen y el narcotráfico.
“El Tigre”, como se hace llamar, propone medidas como alianzas militares internacionales, construcción de megacárceles y flexibilización del porte de armas.
“En mi gobierno, bandido que no se someta a la justicia será dado de baja”, ha afirmado.
Su candidatura recoge el descontento de sectores que cuestionan la política de “paz total” del actual gobierno.

