El presidente de Guyana, Irfaan Ali, aseguró el sábado que su gobierno “llegará al fondo” del atentado con bomba ocurrido el domingo pasado en una estación de servicio de Regent Street, en el centro de Georgetown, que dejó una niña de seis años muerta y varios heridos.
“No nos intimidarán”: Presidente de Guyana promete justicia por atentado perpetrado por un venezolano
El mandatario calificó el hecho como “un acto terrorista cobarde” e insistió en que no permitirá que el miedo divida a la nación.
El principal sospechoso del ataque fue identificado como Daniel Alexander Ramírez Perdomo, un ciudadano venezolano que ingresó ilegalmente al país la misma mañana del atentado, según confirmó el jefe de la División de Investigación Criminal, Wendell Blanhum. Ramírez Perdomo habría introducido el artefacto explosivo desde Venezuela y lo detonó de manera remota en las inmediaciones de la gasolinera, cerca de bombonas de gas doméstico.
El sospechoso fue detenido el martes durante una operación conjunta de las fuerzas de seguridad en Vergenoegen, en la margen oriental del río Esequibo. Las autoridades indicaron que el venezolano confesó el crimen y que contaba con la ayuda de otros cómplices venezolanos y guyaneses, varios de los cuales también están bajo custodia. La Policía investiga si el detenido mantiene vínculos con la organización criminal venezolana conocida como “R Syndicato”.
Tilda el ataque de «terrorismo»
El presidente Ali advirtió que el ataque “llevó todos los signos del terrorismo” y aseguró que Guyana no se dejará intimidar. “Fue un intento de sembrar miedo y caos, de desestabilizar. Pero déjenlo claro: no seremos doblegados ni quebrados”, afirmó durante un acto de aniversario de las Fuerzas de Defensa de Guyana.
Ali elogió la rápida respuesta de las autoridades y prometió una investigación exhaustiva. “Iremos profundo y sin descanso hasta llegar al fondo de este crimen. La seguridad de nuestros ciudadanos es innegociable”, subrayó.
Sin embargo, el mandatario pidió a los guyaneses no caer en actos de discriminación contra inmigrantes venezolanos, que en los últimos años han llegado masivamente al país huyendo de la crisis en su nación. “No podemos permitir que la ira nos lleve al prejuicio. Guyana ha sido siempre tierra de refugio. Fortaleceremos la vigilancia, pero sin odio ni miedo”, expresó.
Las autoridades guyanesas trabajan con la Interpol y agencias internacionales para verificar los antecedentes del sospechoso y determinar si el atentado forma parte de una red más amplia de violencia transnacional.
Ramírez Perdomo enfrenta cargos de terrorismo y asesinato, delitos que en Guyana son castigados con la pena de muerte.



