La Administración Nacional de Seguridad Nuclear (Nnsa) del Departamento de Energía de Estados Unidos informó este viernes, 8 de mayo, que fue la agencia involucrada en el retiro del material radiactivo que quedaba en Venezuela tras el desmantelamiento del reactor nuclear del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (Ivic).
USA celebra haber «eliminado» el material sobrante del reactor nuclear del Ivic tras visita de Chris Wright a Venezuela
Apenas unas horas después de que el gobierno venezolano confirmara la extracción del país de ese material residual, la agencia estadounidense aclaró que fue «gracias al liderazgo de Donald Trump» que se llevó a cabo ese proceso.
«En un triunfo para Estados Unidos, Venezuela y el mundo, la Administración Nacional de Seguridad Nuclear del Departamento de Energía de Estados Unidos (Nnsa), en colaboración con sus socios, completó la eliminación de todo el uranio enriquecido restante de un reactor de investigación obsoleto en Venezuela», dice el comunicado.
Además, reseña declaraciones de Brandon Williams, administrador de la Nnsa, quien afirmó que «la retirada segura de todo el uranio enriquecido de Venezuela envía otra señal al mundo de una Venezuela restaurada y renovada»..
«Gracias al liderazgo decisivo del presidente Trump, los equipos dedicados sobre el terreno completaron en meses lo que normalmente habría llevado años«, añadió al asegurar que la retirada de este material radiactivo forma parte del denominado plan de tres fases de Trump para Venezuela.
«El plan de tres fases del presidente Trump y el secretario de Estado Rubio para Venezuela aceleró la retirada de este riesgo nuclear, lo que supone otro hito histórico para el Departamento de Energía. Tras la visita del secretario Chris Wright a Venezuela en febrero, en cuestión de semanas, la Oficina de No Proliferación Nuclear de Defensa (DNN) de la Nnsa colaboró con personal del Departamento de Estado en Washington y Caracas, junto con expertos del Reino Unido, el Ministerio de Ciencia y Tecnología de Venezuela y el Organismo Internacional de Energía Atómica (Oiea), para preparar una evaluación del emplazamiento que sirviera de base para la planificación de la retirada», expone el comunicado.
Asimismo, indica que durante décadas, el reactor RV-1 sirvió de apoyo a la física y la investigación nuclear y que una vez finalizado ese trabajo en 1991, su uranio, enriquecido por encima del umbral crucial del 20 por ciento, se convirtió en material sobrante.
«Para asegurar este material sobrante, el equipo de DNN y expertos técnicos del Ivic retiraron de forma segura 13,5 kilogramos de uranio del reactor RV-1 menos de seis semanas después de su visita inicial al sitio. Trabajando en estrecha colaboración con el Oiea en todo momento, el equipo empaquetó el uranio de forma segura en un contenedor de combustible gastado», explica el texto.
Y continúa: «Seguidamente, el grupo escoltó el material 160 kilómetros por tierra hasta un puerto venezolano (Puerto Cabello, estado Carabobo). Allí, transfirieron la carga a un buque especializado de la empresa británica Nuclear Transport Solutions. El buque transportó el material a Estados Unidos, llegando a sus costas a principios de mayo. A su llegada, equipos estadounidenses descargaron los contenedores y los transportaron al emplazamiento de Savannah River (SRS) para su procesamiento y reutilización».
El administrador adjunto de DNN, el Dr. Matt Napoli, viajó a Venezuela para supervisar la operación.


