Una semana después de que Daniel Ortega dijera que no habría más elecciones en Nicaragua para impedir que la oposición tomara el poder, la Asamblea Nacional, supeditada al régimen, presentó una iniciativa para reformar la Constitución para excluir formalmente a la disidencia de los procesos comiciales y alargar el período de mandato de 6 a 7 años.
Parlamento de Nicaragua inicia reforma constitucional para excluir a «golpistas» de las elecciones y alargar el período presidencial
«El período de tiempo, los muros y bloques de contención para todos aquellos golpistas, hay que decirlo: los golpistas, los traidores a la patria, los que atenten contra la independencia y soberanía y la autodeterminación de Nicaragua, los que violen la Constitución, ninguno de esos puede tener derecho político», dijo a periodistas este miércoles Gustavo Porras, presidente de la Asamblea Nacional nicaragüense.
La propuesta había sido presentada el martes en el Parlamento y el miércoles Porras se reunió con el Ejército y la Policía Nacional de Nicaragua con las que formó una «comisión especial».
Ortega ya lleva 19 años en el poder, en los cuales ha ido modificando la legislación para enraizarse en el Ejecutivo, por ejemplo, al eliminar artículos de la Constitución que impedían la reelección indefinida.
En paralelo, ha acabado con la disidencia mediante el encarcelamiento el encarcelamiento de disidentes, ataques a la Iglesia e incluso el destierro -con retiro de nacionalidad- de quienes se postulan a candidatos presidenciales.


