La constante crisis del sistema eléctrico en el estado Nueva Esparta, donde se registran racionamientos e interrupciones del servicio de hasta seis horas diarias, está teniendo un impacto devastador en el rendimiento académico y el bienestar general de los estudiantes insulares.

Cortes eléctricos de hasta 6 horas diarias afectan rendimiento escolar en Margarita
En diversos planteles educativos de la región, el desarrollo normal de la jornada escolar se ve interrumpido con frecuencia. El sofocante calor en los salones de clase —al no poder encender ventiladores ni aires acondicionados— genera fatiga extrema en los alumnos. A esto se suma la paralización de bombas hidroneumáticas, lo que deja a los colegios sin suministro de agua potable ni filtros operativos para los estudiantes.
Asimismo, directivos y docentes reportan un incremento en el ausentismo y la intermitencia escolar, motivado a la falta de descanso nocturno de los niños y adolescentes debido a los apagones en las distintas comunidades.
Estudiar a la luz de una linterna
Padres y representantes expresaron su profunda preocupación por las consecuencias pedagógicas y emocionales que genera la contingencia en los hogares neoespartanos.
«Los muchachos son retirados antes de que termine su jornada escolar porque no hay luz. Al llegar a sus casas tampoco pueden repasar ni cumplir sus obligaciones porque el racionamiento continúa. Es una situación sumamente estresante», denunció la madre de un alumno en Porlamar.
Otra representante relató cómo su hijo debe recurrir al uso de linternas de mano o teléfonos para poder estudiar y revisar sus apuntes en horas de la noche.
Ajustes forzados en los planes de estudio
El cuerpo docente también enfrenta serias dificultades para cumplir con los objetivos académicos. En las instituciones que cuentan con equipos audiovisuales o de computación, el uso de herramientas tecnológicas ha quedado completamente descartado.
Los maestros se han visto obligados a reestructurar continuamente los planes de evaluación y acortar los contenidos ante las constantes suspensiones de clases por falta de condiciones mínimas en las aulas.
Ante este crítico escenario, la comunidad educativa de Nueva Esparta —integrada por padres, maestros y estudiantes— hace un llamado de emergencia a las autoridades regionales y al Ministerio de Energía Eléctrica para que se ejecuten soluciones definitivas que garanticen el derecho a la educación en condiciones dignas.


