Cada 19 de octubre, el mundo conmemora el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama para concientizar sobre la importancia de la detección temprana. Sin embargo, en el estado Nueva Esparta, la realidad dista mucho de ser alentadora. La alarmante cifra de mortalidad en la región exige asumir la salud preventiva como un compromiso diario y no como un evento ocasional.

Nueva Esparta enfrenta casi 500 muertes anuales por cáncer de mama entre severas fallas en el sistema de salud
Natalia Yejo, coordinadora del grupo de autoayuda de pacientes oncológicos de la Unidad Terapéutica Oncológica Dr. Modesto Rivero González, advirtió sobre la gravedad de este panorama en la entidad insular.
«Son casi 500, alrededor de 480 mujeres las que fallecen al año por cáncer de mama en la región», alertó la vocera, haciendo un llamado urgente a visibilizar la necesidad de garantizar diagnósticos oportunos antes de que la enfermedad avance a estadios irreversibles.
Un sistema de salud insular desbordado y sin especialistas
Las personas diagnosticadas enfrentan severos obstáculos en la red pública de salud debido a la falta de personal especializado e infraestructura adecuada. Yejo explicó que las pacientes sufren constantes interrupciones en su seguimiento médico por la escasez de especialistas en el área.
«La unidad terapéutica oncológica tiene solamente una oncóloga, la cual en este momento está de posgrado, está fuera del servicio», detalló sobre las fallas asistenciales que complican la atención directa en la isla.
A la escasez de médicos se suma la paralización prolongada de tecnologías fundamentales para la lucha contra el cáncer:
- Radioterapia: El servicio se encuentra detenido desde el año 2017.
- Estudios de imagen: El equipo de gamma-cámara, indispensable para evaluar si existe metástasis ósea en el sistema esquelético, permanece inoperativo en la infraestructura pública.
Emigrar o asumir costos inaccesibles
Debido a estas carencias locales, quienes enfrentan un diagnóstico oncológico deben trasladarse hacia otros estados del país o recurrir al sector privado, asumiendo costos financieros excesivos. La adquisición de medicamentos prescritos representa un desafío económico casi insuperable para la mayoría de las familias neoespartanas.
«Hay farmacias privadas que están vendiendo medicamentos oncológicos, se consiguen, pero a veces los precios son inaccesibles para la gran mayoría de las personas», concluyó Yejo.
En esta fecha de conmemoración y lucha, el llamado de las pacientes y sus familias es contundente: la prevención salva vidas, pero sin un sistema de salud público que garantice diagnóstico oportuno, tratamiento continuo y seguimiento médico, el lazo rosa sigue tiñéndose de luto para cientos de hogares margariteños cada año.

