Las lágrimas, los aplausos, el agradecimiento y el eterno recuerdo de un porlamarense que surgió en la política, sin dejar de ser el hombre de las esquinas, la plaza y el mercado, fue en resumen el último adiós que dieron sus coterráneos.
Porlamarenses honran la sencillez en último adiós a «Alfredito»
La tarde del 8 de diciembre los amores de Porlamar que dejó Alfredro Díaz, acompañaron su féretro, al igual que desde el día anterior.
La comunidad de Conejeros y luego el estadio que lleva el nombre de su padre, estuvieron colmados de personas que sintieron el deseo de despedirse.
Los deportistas le rindieron honor cantando el himno que los identifica y entre sollozos recordaron a quien con sus aportes ayudó a muchos, convertirse en gloria del deporte.
El final sin duda será eternamente recordado. Un camposanto municipal al tope de corazones compungidos, pero llenos de fe en Dios y seguros que el liderazgo margariteño que lleva Alfredito le será útil para impulsar el bien en la tierra.


