En medio de un contexto político marcado por tensiones y acusaciones de fraude electoral, el excandidato presidencial venezolano, Edmundo González Urrutia, ha dejado claro que no tiene intenciones de regresar a su país en el corto plazo.
Edmundo González Urrutia: «Ir a Venezuela sería poner en riesgo mi vida»
Durante una entrevista con el periodista Napoleón Bravo, transmitida por YouTube, González Urrutia expresó que las condiciones de seguridad en Venezuela no garantizan su integridad física y que un retorno sería un riesgo para su vida.
«Yo había anunciado que iba a llegar a Venezuela para juramentarme el 10 de enero, como establece la Constitución; sin embargo, no hay condiciones para eso en Venezuela ahorita. Ir a Venezuela sería exponerme incluso a riesgo de mi propia vida», afirmó el dirigente opositor durante la conversación.
Aunque su retorno al país sigue siendo una meta para él y sus aliados políticos, González Urrutia reconoció que este objetivo no pudo concretarse en el momento previsto.
«No se alcanzó en ese momento (la meta), pero está allí y estamos luchando para hacerla cumplir», aseguró. Además, reiteró su convicción de que eventualmente asumirá la presidencia, aunque subrayó que el acto de juramentación no es lo que otorga legitimidad al cargo.
Las elecciones presidenciales del 2024 y sus consecuencias
La situación política actual en Venezuela se remonta a las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, donde Nicolás Maduro fue proclamado ganador por el Consejo Nacional Electoral (CNE).
Sin embargo, la oposición, representada por la Plataforma Unitaria Democrática (PUD), sostiene que Edmundo González Urrutia fue el verdadero vencedor, afirmando haber recopilado el “85 % de las actas electorales” como prueba de su triunfo.
Estos documentos fueron publicados en una página web para consulta pública, pero el Gobierno los calificó como «falsos».
Tras las elecciones, la situación de González Urrutia se tornó crítica. Refugiado durante varios días en la Embajada de España en Caracas, finalmente abandonó Venezuela con un salvoconducto otorgado por el Gobierno de Maduro, supuestamente «en aras de la tranquilidad y la paz política». No obstante, el excandidato denunció que fue obligado a firmar un documento bajo amenaza antes de salir del país.
A pesar de haber expresado su intención de regresar a Venezuela para asumir la presidencia el 10 de enero de 2025, esto no ocurrió. Ese mismo día, Nicolás Maduro inició un nuevo mandato presidencial mientras la dirigente opositora María Corina Machado anunció que González Urrutia regresaría al país «en el momento correcto».
Según Machado, las condiciones no eran favorables debido a las medidas tomadas por el Gobierno, como el cierre del espacio aéreo y la activación del sistema de defensa aérea.
«Hemos decidido que no es conveniente ahora. Su integridad es fundamental para la derrota del gobierno y la transición hacia la democracia», declaró Machado en aquella ocasión.
Un gobierno inclusivo y una visión para Venezuela
En sus declaraciones más recientes, González Urrutia también se refirió a las críticas que ha recibido por su permanencia en el exterior.
«Lo que van a hacer es seguir con la crítica y la insultadera para decir: ‘mira, se fue para el exterior y ahora cree que va a formar un gobierno en el exilio'», comentó, señalando los intentos del oficialismo por desacreditarlo ante la población.
El excandidato presidencial dejó claro que su visión para Venezuela se basa en superar la polarización política que ha marcado al país durante las últimas décadas.
«Tenemos 26 años de esta confrontación que no nos ha llevado a ninguna parte. Solo a dividir un país entre buenos y malos, evitando que se consolide una democracia sana y próspera como la que aspiramos al llegar al poder», sentenció.
González Urrutia también destacó que, en caso de asumir como jefe de Estado, no conformará un «gobierno excluyente», diferenciándose de lo que considera una gestión marcada por divisiones bajo el liderazgo de Nicolás Maduro.



