La tragedia en la estación de esquí de Crans-Montana ha escalado a una crisis sanitaria sin precedentes en el cantón del Valais.
Emergencia en Suiza: 80 heridos en estado crítico tras incendio en los Alpes
Tras el incendio que dejó 40 fallecidos, las autoridades confirmaron este viernes que al menos 80 personas se debaten entre la vida y la muerte, presentando quemaduras en más del 60% de sus cuerpos.
Hospitales al límite y apoyo internacional
La presión sobre el sistema de salud suizo es extrema. Matthias Reynard, presidente del gobierno del Valais, informó que la cifra de heridos críticos podría aumentar, ya que muchos llegaron a los centros asistenciales por medios propios, complicando el registro oficial.
- Niños afectados: El Hospital Universitario de Lausana reportó el ingreso de ocho menores con lesiones de extrema gravedad.
- Ayuda de Francia: Debido a la magnitud de las quemaduras, Suiza ha iniciado negociaciones para trasladar pacientes a unidades especializadas en Francia.
- Personal de emergencia: Médicos y enfermeros han suspendido sus días de descanso para atender la saturación en las salas de cuidados intensivos.
Identificación de víctimas: Un proceso doloroso y lento
La policía cantonal advirtió que la identificación de los 40 fallecidos podría tardar varios días debido al estado de los cuerpos y la ferocidad del fuego. Mientras tanto, decenas de familias permanecen a las afueras de los hospitales y morgues esperando noticias sobre sus seres queridos, muchos de los cuales son jóvenes que celebraban el Año Nuevo.
Héroes anónimos en medio del fuego
Testigos y medios locales como el Walliser Bote destacaron la labor de jóvenes que se encontraban cerca del bar al momento del siniestro. Antes de la llegada de los bomberos, ciudadanos comunes arriesgaron sus vidas para evacuar a las víctimas, una acción que, según las autoridades, fue determinante para que la cifra de fallecidos no fuera mayor.
Hasta el momento, las causas exactas del incendio siguen bajo investigación, aunque se ha confirmado la «extrema rapidez» con la que se propagaron las llamas en el local subterráneo


