Muertes en Minneápolis por el ICE enfrenta a republicanos sobre “reajuste” de políticas migratorias de Trump.

El debate interno dentro del Partido Republicano sobre la estrategia migratoria del Gobierno federal volvió a quedar en evidencia este lunes, luego de que el gobernador de Texas, Greg Abbott, afirmara que la Casa Blanca necesita “reajustar” su política de redadas tras la muerte de Alex Pretti en Mineápolis.
Abbott, uno de los principales referentes conservadores en materia migratoria, aseguró que la Administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ya trabaja en un “plan de acción” para corregir fallas en los operativos que derivaron en el segundo ciudadano estadounidense abatido por agentes federales en lo que va de año.
Muertes en Mineápolis por el ICE enfrenta a republicanos sobre “reajuste” de políticas migratorias de Trump
Aunque Abbott responsabilizó a funcionarios estatales y locales de Minnesota por “incitar a la violencia”, también reconoció que los procedimientos federales requieren cambios para que los agentes “realicen su trabajo de una manera más estructurada”.

Sus declaraciones se suman a las de varios senadores republicanos que, en los últimos días, han pedido una investigación formal sobre la actuación de los agentes involucrados en la muerte de Pretti, con el objetivo de evitar un mayor desgaste para el Departamento de Seguridad Nacional y la propia agenda migratoria del Gobierno.
La muerte de Pretti, un enfermero de 37 años, ocurrida apenas semanas después del fallecimiento de Renée Good en circunstancias similares, ha abierto las primeras fisuras dentro del partido en torno al endurecimiento de las operaciones migratorias en Minnesota.
El despliegue masivo de agentes federales bajo la llamada Operación Metro Surge, que ha generado protestas y tensiones crecientes en Mineápolis, comienza a enfrentar cuestionamientos incluso entre figuras tradicionalmente alineadas con la línea dura del presidente.
POSICIÓN EN FLORIDA
En contraste con las críticas provenientes de Texas y del Congreso, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, defendió con firmeza las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) y culpó al gobernador de Minesota, Tim Walz, y al alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, de crear un “ambiente tóxico” que, según él, ha alimentado la hostilidad contra los agentes federales.
DeSantis, quien ha convertido a Florida en un laboratorio de políticas antiinmigrantes, insistió en que la violencia registrada en Minnesota es consecuencia directa de la supuesta falta de cooperación de las autoridades locales con el Gobierno federal.
“Lo que no estamos haciendo (en Florida) es lo que personas como Walz y este alcalde están haciendo, que es básicamente tratar de sabotear los operativos. Están creando un ambiente tóxico donde realmente están incitando a la gente a salir y mostrar hostilidad a los agentes”, declaró en un evento en la ciudad The Villages.
Asimismo, el mandatario reivindicó los acuerdos 287(g) que obligan a las autoridades locales a colaborar con ICE, señalando que esa política ha permitido el arresto de 20.000 migrantes en los últimos nueve meses.
“Así que vamos a continuar con una cooperación positiva. Ciertamente, ha hecho una diferencia aquí en Florida. Es decir, tenemos a un montón de personas a las que han removido de nuestras comunidades, y eso hace a la comunidad más segura”, reiteró.
Impacto nacional — protestas y cambio de debate
- Las muertes han provocado grandes protestas en Minneapolis y en otras ciudades de EE.UU., con miles de manifestantes pidiendo fin de la operación y reformas migratorias.
- El caso ha intensificado las críticas no solo de demócratas y grupos de derechos humanos, sino también ha generado debate y rechazo dentro del propio Partido Republicano.
- Encuestas recientes muestran un crecimiento en el apoyo incluso entre republicanos a posiciones más críticas contra el ICE, incluyendo el apoyo a abolir la agencia en algunos sectore.
Reacciones de líderes republicanos — fractura y demandas de ajustes
Republicanos que han cuestionado la operación o pedido investigación:
- Varios senadores republicanos como Lisa Murkowski, Bill Cassidy, Susan Collins y otros han exigido investigaciones exhaustivas y más transparencia sobre el uso de la fuerza por agentes federales después de la muerte de Pretti.
- Algunos gobernadores y líderes GOP admiten que la situación en Minneapolis es un “tragedia” y piden revisar o recalibrar la misión del ICE para enfocarse en delincuentes peligrosos.

Republicanos que mantienen apoyo al enfoque de Trump:
- Otros legisladores siguen defendiendo el despliegue federal y la necesidad de hacer cumplir las leyes de inmigración, aunque con matices sobre entrenamiento y operaciones seguras.
Consecuencia política interna:
- Un candidato republicano para gobernador de Minnesota renunció a su campaña citando su oposición a la operación federal y la percepción de que es inconstitucional y dañina para la comunidad.
Trump y la Casa Blanca responden
- La administración Trump ha defendido públicamente la labor del ICE y de los agentes federales, afirmando que se está atacando a criminales inmigrantes y responsabilizando a líderes locales por los disturbios.
- Trump también ha enviado a un “zar de la frontera” para supervisar las operaciones y modera el discurso, aunque el debate político continúa fuerte en Washington.

Dos civiles murieron en Minneapolis en el contexto de un operativo migratorio intensificado por el gobierno federal.
✅ Los hechos han generado protestas masivas y un debate nacional sobre el uso de la fuerza de ICE y la dirección de las políticas migratorias.
✅ Varios republicanos han roto filas con Trump, exigiendo investigaciones y ajustes en las políticas, mientras otros mantienen el respaldo a las deportaciones y las redadas federales.

