Vamos todos a pensar de manera estratégica, muy en especial sobre la base del recurso energético con mayor poder calorífico para satisfacer la alta demanda de la industria pesada y el crecimiento de los servicios de inteligencia artificial del país rival de Estados Unidos. Esa fuente de energía se llama petróleo y el país rival es China.
LA GEOPOLÍTICA VISTA POR UN INEXPERTO
Ahora pasemos a analizar los eventos político-militares sucedidos en dos naciones durante los meses de enero y febrero de 2026. Dichos países son Venezuela e Irán.
Entre Venezuela e Irán hay una diferencia abismal en miles de tópicos, pero estas dos repúblicas tienen un factor común enorme: ¡el petróleo!
Como enero fue primero, vayamos a Venezuela. La acción justiciera que Washington realizó en Caracas, además de sacar del juego al malvado y tirano de bigotes, también hizo posible que ahora el flujo petrolero venezolano se enfoque en satisfacer la demanda de hidrocarburos de los países aliados del Tío Sam. En tanto, los pretéritos y baratísimos envíos de crudo que China cultivaba en Venezuela quedaron, en cuestión de horas, brillando por su ausencia.
Pasemos al mes de febrero: Irán y el estrecho de Ormuz. Tras evaluar el riesgo de posesión y desarrollo de armamento nuclear persa, las presiones de Estados Unidos no se hicieron esperar. En paralelo a la alerta nuclear, el régimen dictatorial de Irán también se atareaba sistemáticamente en maltratar a su población juvenil: dos asuntos intolerables para el gobierno de las 50 estrellas y, por añadidura también al gobierno hebreo.
No voy a detallar lo sucedido con las acciones dirigidas por las fuerzas aéreas de EE.UU. e Israel, porque de asuntos bélicos conozco muy poco. Pero en materia estratégica, ahora veo que el mayor proveedor petrolero que China tiene en el Medio Oriente podría enfrentar ciertas limitaciones. No hay que ser un genio para sospechar que, quien controla el estrecho de Ormuz, tiene el sartén por el mango.
Para finalizar, esas deducciones las hago sin ser un experto. Quizás, esté equivocado con mi análisis, ya que tampoco soy especialista en temas geopolíticos. A lo único que me dedico profesionalmente es para mejorar las estrategias de supervivencia en especies que, por desgracia, están en vías de extinción debido a la contaminación ambiental.
APJ



