El Gobierno de Filipinas informó que mantiene conversaciones con Estados Unidos para obtener autorizaciones que le permitan adquirir petróleo de países sancionados, incluyendo opciones como Venezuela e Irán, en medio de una crisis energética y del aumento de los precios del combustible.
Filipinas evalúa comprar petróleo de Venezuela en negociaciones con EE. UU.
El embajador filipino en Washington, Jose Manuel Romualdez, señaló en una entrevista con Reuters que las autoridades trabajan con el Departamento de Estado estadounidense para conseguir exenciones que faciliten la compra de crudo de naciones sujetas a sanciones.
“Estamos trabajando con el Departamento de Estado para obtener exenciones o permisos para comprar petróleo de países sancionados”, afirmó, al tiempo que agregó que “todas las opciones están siendo consideradas” al ser consultado sobre posibles proveedores como Venezuela.
Según explicó, el proceso aún está en desarrollo y la respuesta de Washington se mantiene como “trabajo en progreso”.
La medida se enmarca en la declaración de emergencia energética adoptada por Filipinas, ante las presiones derivadas del conflicto en Medio Oriente, que ha afectado el suministro global de petróleo.
El país asiático depende casi en su totalidad de las importaciones de crudo, principalmente desde Medio Oriente, lo que lo expone a fluctuaciones en los precios y a posibles interrupciones en el abastecimiento.
El presidente Ferdinand Marcos Jr. aseguró que el país cuenta con reservas suficientes para cubrir al menos 45 días de consumo, y que su gobierno ya trabaja en alternativas para garantizar el suministro.
“Estamos explorando otras fuentes que no se vean afectadas por la guerra. Podemos tener la confianza de que después de los 45 días habrá flujo de petróleo”, señaló.
Como parte de las medidas, el Ejecutivo filipino anunció la adquisición de un millón de barriles adicionales para reforzar las reservas estratégicas y activar mecanismos que permitan asegurar el suministro, incluyendo pagos anticipados a proveedores.
Asimismo, se han implementado ajustes en el sector energético, como el uso temporal de carbón para la generación eléctrica y la autorización limitada de combustibles más económicos, en un intento por estabilizar el sistema.
El país también ha comenzado a recibir cargamentos de crudo de otras regiones, incluyendo embarques de Rusia y Medio Oriente, tras flexibilizaciones temporales de sanciones por parte de Estados Unidos.
La situación ha generado tensiones internas, con protestas anunciadas por sectores de transporte y consumidores, que cuestionan el aumento de los precios del combustible y la respuesta del gobierno.


