La comunidad de la comuna de Maipú en Chile, se encuentra consternada tras el asesinato de Isabel Cristina Solórzano Quero, una mujer venezolana de 64 años, quien fue atacada con un arma blanca por un adolescente de 16 años cuando regresaba a su hogar luego de asistir a una clase de zumba.
Venezolana fue asesinada por un adolescente en Chile: Su madre lo entregó a las autoridades
El crimen ocurrió en la intersección de calle Pelarco con Zapallar, donde una cámara de seguridad captó el momento exacto en que el menor abordó a la víctima y la atacó con múltiples puñaladas para luego darse a la fuga. Las pertenencias de Solórzano Quero fueron halladas en el lugar, lo que descarta, según las primeras investigaciones del Ministerio Público, que el móvil haya sido un robo.
El presunto homicida, de 16 años, fue entregado a las autoridades por su propia madre, quien al enterarse de lo ocurrido decidió llevarlo ante la justicia. Sin embargo, el perfil del menor ha causado alarma en la opinión pública chilena, ya que fuentes del Ministerio Público revelaron que el adolescente ya tenía antecedentes por otro homicidio y amenazas. Además se investiga si padece alguna enfermedad mental no diagnosticada, lo que ha abierto un debate sobre el manejo de menores infractores con antecedentes de violencia en el sistema judicial chileno.
Vecinos y amistades de Isabel Cristina la recuerdan como una mujer entrañable, llena de vitalidad y con una sonrisa permanente. Una vecina que compartió con ella en las clases de zumba relató a BioBioChile que la conoció hace apenas ocho meses, cuando la venezolana se integró al grupo.
«Ella siempre fue una persona muy alegre, cariñosa, carismática. Nosotros compartíamos con ella, bailábamos, lo pasábamos bien, pero nunca indagábamos sobre su vida privada. Es una pena terrible, quedamos todas en shock», dijo entre lágrimas.
La instructora de zumba, Polette, también dedicó un emotivo mensaje en redes sociales: «Hay personas que pasan por nuestra vida y dejan una huella imborrable. Isabel era amorosa, respetuosa y siempre con una sonrisa. Hoy mi corazón está lleno de tristeza, pero también de gratitud por haberla conocido. Te vamos a extrañar muchísimo, Isa».
Con información de 2001.


