La eliminación de la fecha de vencimiento en el Registro de Información Fiscal (RIF) representa un paso determinante en la modernización del sistema tributario en Venezuela. De acuerdo con el abogado especialista en regulación bancaria y activos digitales, Jerjes Dorta, esta disposición simplifica la tramitación administrativa, reduce costos de operación y elimina trabas burocráticas, generando un impacto altamente positivo en la dinámica comercial de la Isla de Margarita.

Modernización tributaria representa un avance clave para la economía de Margarita
La medida, implementada dentro de la reestructuración tecnológica del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (Seniat), busca acelerar la formalización de empresas y atraer nuevas inversiones.
Para el estado Nueva Esparta, cuyo motor económico se fundamenta en el régimen de Puerto Libre, el turismo y el sector servicios, la supresión de renovaciones periódicas del RIF elimina fricciones constantes en operaciones bancarias y contribuciones fiscales.
Agilización en desaduanaje y fin de las trabas en facturación
Dorta explicó que las nuevas prácticas tributarias benefician directamente el intercambio comercial insular al simplificar los procesos de importación en puertos y aeropuertos:
- Eliminación de copias impresas: Ya no se requiere la entrega de documentos en físico (cédula, RIF o registros mercantiles) para los trámites.
- Canal verde expedito: La activación de despachos automatizados para mercancías exentas de verificación física acelera el reabastecimiento del sector hotelero, gastronómico y comercial.
- Fiscalización digital: Se acaban las sanciones operativas por falta de actualización en carteleras físicas, migrando hacia una verificación interconectada.
- Flexibilización en facturación: Se removió la homologación de software para cajas registradoras y sistemas digitales, abaratando los costos de formalización para nuevos emprendimientos.
Interoperabilidad entre entes y el reto del sistema bancario
El especialista resaltó además la integración tecnológica lograda entre el Servicio Autónomo de Registros y Notarías (Saren) y el Seniat, la cual permite la validación directa de datos corporativos sin necesidad de duplicar trámites presenciales.
«El siguiente paso, hacia el cual debe avanzar esta arquitectura digital, es extender esa interoperabilidad al sistema bancario, de forma que la apertura de cuentas corporativas, la solicitud de créditos y la integración de pasarelas de pago digitales puedan resolverse con la misma agilidad», concluyó Dorta.

