El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, afirmó este lunes que su país mantendrá una postura “clara, coherente y responsable” sobre Venezuela, tras la operación militar ejecutada por Estados Unidos en Caracas el pasado 3 de enero, que culminó con la captura y posterior extracción del entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro.
Francia afirma que mantendrá una postura «clara, coherente y responsable» sobre Venezuela
Durante una intervención ante la Asamblea Nacional francesa, Barrot calificó el hecho como “espectacular en su forma” y advirtió que tiene “consecuencias de gran alcance”.
Asimismo, indicó que el mundo ha entrado en 2026 marcado por una “brutalización de las relaciones internacionales”, en la que el uso de la fuerza vuelve a ser un instrumento asumido de política exterior y en la que las normas surgidas tras la Segunda Guerra Mundial son cada vez más ignoradas o vulneradas.
El canciller francés sostuvo que la postura de Francia parte de una “lucidez” sobre la naturaleza del gobierno de Maduro, a quien describió como “un dictador sin escrúpulos” que «confiscó las libertades fundamentales, anuló a la oposición política, se apropió de la renta petrolera para afianzar su poder personal y manipuló el proceso electoral para mantenerse en el poder».
No obstante, el canciller francés marcó una distinción entre el juicio político sobre Maduro y el método utilizado para su derrocamiento.
«Francia ha recordado con firmeza que la operación militar estadounidense en Caracas contravino los principios fundamentales del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas, en particular el respeto a la independencia y la integridad territorial de los Estados», expresó.
Barrot manifestó que «el uso de la fuerza existe en el derecho internacional» y citó como ejemplo las recientes operaciones militares francesas contra grupos terroristas en Siria, incluido el Estado Islámico. Sin embargo, enfatizó que ese uso está “estrictamente encuadrado”, y advirtió que un mundo sin reglas queda sometido a “la ley de la jungla”.
Sobre las presidenciales de 2024
Barrot dijo que las «irregularidades quedaron en evidencia» tras las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, cuyos resultados «nunca fueron publicados».
“No hubo actas de ningún centro de votación”, subrayó, al tiempo que recordó que Francia había exigido de forma constante una «transparencia total del proceso como única garantía de la voluntad popular».
Tras esos comicios, añadió, se desató una «represión inmediata y violenta”. Según el ministro esta acción motivó a la Fiscalía de la Corte Penal Internacional a abrir una investigación sobre los crímenes cometidos en Venezuela desde 2014, incluyendo graves alegaciones de crímenes de lesa humanidad posteriores a las elecciones de 2024.
A juicio de Barrot, estos hechos reflejan claramente la naturaleza del gobierno venezolano, razón por la cual el presidente Emmanuel Macron expresó la solidaridad de Francia con el pueblo venezolano, “finalmente liberado de de Nicolás Maduro”.
Sobre la excarcelación de presos políticos
Por otra parte, señaló que Francia acoge “con prudencia” la reciente liberación de presos políticos en el país sudamericano, al considerarla una “señal positiva”, aunque advirtió que ninguna “imposición exterior” puede constituir una solución duradera para Venezuela.
“La liberación de varios presos políticos en los últimos días es una señal positiva que saludamos con prudencia”, expresó el canciller, quien subrayó que este gesto debe enmarcarse dentro de un proceso más amplio orientado a una «transición pacífica y democrática».
En este sentido, denunció las condiciones “indignas” de detención en las cárceles venezolanas, y citó como símbolo de ese sistema penitenciario a la prisión de Rodeo I, en Zamora, estado Miranda, donde —recordó— fueron retenidos «arbitrariamente» decenas de ciudadanos europeos, entre ellos un ciudadano francés recientemente excarcelado.
En ese sentido, explicó que la hoja de ruta defendida por Francia contempla, en primer lugar, la liberación plena de los presos políticos y, en segundo término, el respeto a la voluntad expresada por los venezolanos en las elecciones presidenciales de 2024.
Manifestó su disposición a retomar el diálogo
Barrot indicó además que Francia ha manifestado su disposición a retomar el diálogo entre todos los actores venezolanos, incluyendo a la opositora María Corina Machado, como parte de un esfuerzo diplomático para «facilitar una salida negociada a la crisis».
El ministro aseguró que la posición francesa ha sido coherente a lo largo de los años, denunciando de forma reiterada la «represión, las detenciones arbitrarias y los ataques al Estado de derecho en Venezuela». Recordó que esa postura tuvo consecuencias diplomáticas, como la expulsión de la mayoría del personal diplomático francés en Caracas en enero de 2025.
Barrot subrayó además que, en la última década, cerca de ocho millones de venezolanos han abandonado su país, lo que calificó como el síntoma más contundente de un “fracaso político, económico y moral”. En ese sentido, afirmó que “ningún demócrata sincero puede lamentar la caída de Nicolás Maduro”.



