Detuvieron a chofer del presidente del Gobierno español en medio de una nueva investigación por corrupción.

La operación del caso Koldo suma seis detenidos este jueves 5 de noviembre, entre ellos Cristian Corvillo, antiguo chófer de Pedro Sánchez durante las primarias del PSOE de 2017.
La operación responde a una orden del juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno. El magistrado abrió el pasado martes 3 de noviembre una pieza separada y secreta. La decisión llegó después de recibir un nuevo informe de la UCO, cuyo contenido todavía se desconoce.Según fuentes jurídicas citadas por EFE, esta nueva investigación deriva de la rama que analiza presuntas comisiones ilegales en contratos de obra pública. Las diligencias se desarrollan junto a la Fiscalía Anticorrupción.
Detuvieron a chofer del presidente del Gobierno español en medio de una nueva investigación por corrupción
Cristian Corvillo es militante del PSOE y trabajó como chófer de Pedro Sánchez durante la campaña interna que permitió su regreso a la secretaría general socialista en 2017.
Según The Objective, acompañó al actual presidente del Gobierno en una ruta por Andalucía. Sánchez buscaba apoyos después de abandonar la dirección del partido en octubre de 2016.
Corvillo también llegó a encabezar temporalmente la candidatura socialista de Peñarroya-Pueblo Nuevo, en Córdoba, durante 2015.
Su nombre aparece en las investigaciones relacionadas con las tramas de las mascarillas y los hidrocarburos. Uno de los elementos señalados por los investigadores es un documento de marzo de 2020.
Según publicó The Objective, el comisionista Víctor de Aldama anotó 100.000 euros a nombre de «Cristian». El documento coincide con el periodo de adjudicación de contratos de Puertos del Estado y ADIF.
Además, Corvillo habría enviado a Aldama un correo electrónico el 18 de marzo de 2020. El mensaje contenía certificados de equipos de protección.
Aldama lo reenvió 56 minutos después a Koldo García. La UCO sostiene en sus informes que Corvillo estaba «a las órdenes» del comisionista en diferentes negocios.
Entre las operaciones mencionadas figura la compra del chalé de La Alcaidesa. Aldama asegura que esa propiedad iba a utilizarse como una mordida destinada a Ábalos.

