El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, exigió este martes, en nombre de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), la liberación de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, detenidos hace dos meses por Estados Unidos en Caracas.
Padrino López: «Las heridas solo podrán sanarse con la liberación de Maduro y Cilia Flores»
En su canal de Telegram, Padrino López afirmó que, aunque Venezuela ha iniciado “una nueva etapa de lucha signada por la diplomacia con EE.UU.”, la “sanación de las heridas” solo será posible con la liberación de Maduro y Flores, así como con el “levantamiento de todas las sanciones”.
“Venezuela merece iniciar un camino de prosperidad y felicidad, en medio de procesos democráticos y reconciliación nacional que garanticen la paz y estabilidad de la patria. Aquí siempre estará la FANB para sumar a esos sublimes propósitos”, sostuvo el titular de Defensa.
La captura de Maduro y Flores ocurrió el 3 de enero durante la “Operación Absolute Resolve”, una acción militar sorpresa que incluyó ataques en zonas estratégicas de Caracas y estados cercanos. Tras su detención, ambos fueron trasladados a Estados Unidos, donde permanecen bajo custodia en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn enfrentando cargos por “narcoterrorismo, posesión de armas” y otros delitos.
En su primera audiencia, Maduro y Flores se declararon no culpables. El dirigente chavista insistió en que sigue siendo el “presidente legítimo” de Venezuela y aseguró: “No soy culpable, soy un hombre decente”.
La operación generó reacciones divididas: mientras algunos sectores internacionales y venezolanos la consideran una violación de la soberanía, otros la respaldan. En Caracas, Delcy Rodríguez juró como presidenta encargada.
En medio de la tensión, el Gobierno venezolano inició un proceso exploratorio de carácter diplomático con Estados Unidos, “en estricto apego a los principios de soberanía nacional” y bajo la llamada “diplomacia bolivariana de paz”. El objetivo, explicó entonces, era evaluar el restablecimiento de las misiones diplomáticas y atender las consecuencias del ataque, así como definir una posible “agenda de trabajo de interés mutuo”.
Desde entonces, Venezuela ha recibido a la jefa de negocios de la Unidad de Asuntos para Venezuela, Laura Dogu, y también ha contado con la visita del secretario de Energía, Chris Wright, y del jefe del Comando Sur, Francis Donovan, quienes sostuvieron reuniones con funcionarios del Gobierno encargado.
Recientemente, el abogado de Maduro informó que el funcionario chavista solicitó a un juez federal en Manhattan desestimar la acusación en su contra, alegando que el Gobierno de Estados Unidos bloqueó fondos destinados a su defensa, “vulnerando su derecho constitucional a una representación adecuada”.
Barry Pollack, defensor de Maduro, argumentó que Washington “impidió el uso de recursos del Estado venezolano” para cubrir sus honorarios, pese a que, “como jefe de Estado, tiene derecho a que el gobierno asuma esos costos”. En una declaración jurada firmada como “presidente Nicolás Maduro Moros”, el exmandatario señaló que “no puede costear su defensa por cuenta propia” y que “ha trabajado activamente con su abogado en la estrategia del caso”.
La segunda audiencia, originalmente prevista para el 17 de marzo, fue reprogramada para el 26 de marzo de 2026. Según la defensa, el Departamento del Tesoro había aprobado inicialmente el pago de honorarios con fondos venezolanos el 9 de enero, pero revocó la autorización horas después “sin explicación”.
Pollack advirtió que la decisión “compromete el derecho de su cliente a un juicio justo” y señaló que, de mantenerse las restricciones, “cualquier veredicto podría ser impugnado por inconstitucional”. Además, indicó que si el tribunal no retira los cargos, solicitará apartarse del caso para que se designe un defensor público.



