El director de la ONG Alianza por Venezuela, Charbel Najm, instó a los gobiernos de Colombia, Brasil y México a reconocer con claridad las causas estructurales de la migración venezolana y a agilizar los procesos de asilo.
«La protección no puede ser un proceso interminable»: ONG insta a agilizar procesos de asilo a migración venezolana
Durante su participación en el Segundo Foro de Examen de la Migración Internacional de la ONU, celebrado el miércoles, Najm explicó que «hablar de migración forzada» implica reconocer «la persecución política, el deterioro institucional y violaciones sistemáticas de derechos humanos» que existen en el país.
Destacó que el caso venezolano representa «uno de los ejemplos más evidentes de esta realidad en nuestra región». Situación que —según detalló— han vivido estos países «muy de cerca».
Ante esto, agregó que la migración venezolana no es solamente por razones políticas y económicas, sino que se debe a «la ausencia de garantías democráticas, la persecución política y la erosión progresiva de derechos fundamentales». Por lo que aseguró que» ignorar estas causas limita la posibilidad de construir propuestas que nos permitan dar respuestas sostenibles e integrales».
El vocero enfatizó que es «fundamental fortalecer los mecanismos de protección internacional y garantizar respuestas oportunas para quienes requieren estatus de refugio y asilo».
En este punto, puso como ejemplo los casos de los activistas venezolanos Yendri Velásquez y Luis Peche, ambos perseguidos políticos en Venezuela que fueron víctimas de un atentado en Bogotá, en un contexto de «persecución política transnacional».
«En distintos países de la región, numerosos casos de asilo o de solicitudes de asilo permanecen durante años sin resolución, dejando a las personas en una situación de alta vulnerabilidad jurídica y humana», declaró.
Afirmó que casos como el de Velásquez y Peche reflejan «la urgencia de contar con sistemas de protección más ágiles, eficaces y sensibles frente a la situación de riesgo real que sufren los inmigrantes (…) la protección no puede convertirse en un proceso interminable», acotó
Najm reconoció los esfuerzos de los tres países en materia de recepción e integración de migrantes venezolanos, pero fue claro que «la demora institucional también genera desprotección».
Hizo un llamado a la comunidad a construir una política migratoria basada no solo en atención humanitaria, sino también en «la defensa consistente de los derechos humanos, la democracia y la protección efectiva de quienes han sido forzados a huir» de su país.


