La dirigente opositora Dinorah Figuera llegó este jueves a Venezuela tras permanecer ocho años en el extranjero, y precisó que su retorno al país se dio tras una invitación del subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental de EE. UU., Michael Kozak.
Dinorah Figuera regresó a Venezuela y afirmó que «no tiene aspiraciones políticas»
A su llegada al Aeropuerto Internacional de Maiquetía, Figuera ofreció sus primeras declaraciones y confirmó que sostendrá reuniones con el presidente de la Asamblea Nacional (AN), Jorge Rodríguez, y el encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett.
“Yo me desvisto de una militancia política más allá, como una ciudadana venezolana que ha dado la cara al país y que atiende una invitación muy seria, muy responsable, y que sobre la base de ese hecho yo voy a trabajar por el país”, expresó.
Al ser consultada sobre el Acuerdo de Panamá —la hoja de ruta de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) para una transición política—, Figuera aclaró que su rol será “institucional”. Sin embargo, acotó que si este plan funciona para que una “candidatura asuma con responsabilidad un camino histórico”, lo correcto es que se avance en esa dirección.
“Yo vengo aquí con un objetivo, que es institucionalmente asumir una directriz sobre una agenda que va a permitir a todos los venezolanos y a los medios de comunicación tener libertad de expresión”, añadió.
Resaltó que una de sus principales demandas es la necesidad de un Consejo Nacional Electoral (CNE) «fortalecido y con credibilidad», donde el voto de los ciudadanos pueda “expresarse libremente” y “no haya ninguna duda de que esa expresión se constituya en fortalezas para cada uno” de los venezolanos.
“Una cosa es lo político y otra cosa es lo institucional. Eso es una actitud de una venezolana que guarda respeto a la institucionalidad y en ese camino voy a trabajar. Esto es un trabajo y una agenda para todas las candidaturas, para todo aquel que considere que puede aspirar a un camino electoral y que tendrá la posibilidad de inscribirse en un CNE creíble, transparente y con los mejores asesores”, sostuvo.
También resaltó que su visita no está relacionada con “aspiraciones políticas”, sino que es “la contribución de una venezolana que está acompañando a un pueblo que está pidiendo un cambio de convivencia y unión para el país”.
Finalmente, Figuera insistió en que existe la “necesidad urgente” de “deponer posiciones” y “asumir con responsabilidad la posibilidad real de construir una agenda” que, según dijo, permita a los distintos sectores “vernos los rostros, dirimir, discutir y asumir todas las diferencias”, pero sobre “una línea que trabaje el tema electoral y de la libertad de expresión».



