La Asociación Trans de Andalucía–Sylvia Rivera (ATA) exigió este miércoles que el asesinato de una mujer venezolana, ocurrido el domingo a manos de su pareja en Marbella, España, sea reconocido y tratado institucionalmente como «un crimen de violencia machista».

Mujer trans venezolana fue asesinada en España por su pareja: exigen tratar caso como «violencia machista»
De acuerdo con ATA, la víctima quedó identificada como Franyel, mujer trans de 35 años, y debido a que «no había podido iniciar los trámites administrativos para el cambio de sexo», la Policía Nacional tramitó el episodio en el ámbito de «violencia doméstica» en lugar de «violencia machista».
La plaza número 3 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Marbella (Málaga), en funciones de guardia, decretó este miércoles el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del hombre de 58 años detenido por matar a Franyel, quien sería la pareja de la víctima desde hace tres meses y a la que siempre reconoció como mujer.
Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) indicó que, aunque la fallecida era una mujer trans, el caso será investigado por una plaza de la sección de instrucción y no de violencia sobre la mujer, por no estar inscrita con la nueva identidad femenina en el Registro Civil.
El medio español El Diario señala que ATA consideró este hecho como «una cadena de violencias» que ha sufrido la mujer y «que no puede continuar después de su muerte».
Por su parte, la presidenta de la organización, Mar Cambrollé, consideró que Franyer fue víctima tanto de su pareja como del Gobierno, que tardó en aprobar la Ley Trans para habilitar que las personas migrantes pudiesen efectuar el cambio de sexo de su documentación, y que ahora también «se niega a reconocerla como mujer y a tratar su asesinato como violencia machista».
Para ATA resulta «especialmente grave» que «esa discordancia documental, consecuencia de años de inacción administrativa», pueda utilizarse ahora para negar, «una vez asesinada, su condición de mujer y el reconocimiento de la violencia machista sufrida».
Cambrollé insistió en que «Franyel era una mujer, vivía como una mujer y fue asesinada como una mujer», por lo que denunció que esta situación representa «violencia institucional» contra el grupo.
A su juicio, «el Estado no puede impedir durante tres años que una mujer trans migrante ejerza su derecho a tener una documentación acorde con su identidad y, cuando es asesinada por su pareja, utilizar precisamente la ausencia de ese reconocimiento documental para no tratarla como mujer».
Por ello, la asociación exigió a las autoridades judiciales competentes que Franyel «sea reconocida como la mujer que era y que su asesinato sea abordado como violencia machista».
Asimismo, reclamó que existan «criterios que garanticen que ninguna mujer trans migrante quede fuera de la protección frente a la violencia de género por una cuestión meramente registral».


