El dirigente opositor y exrector del Consejo Nacional Electoral (CNE), Enrique Márquez, afirmó que las elecciones en Venezuela ocurrirán “pronto” y consideró necesario avanzar en la conformación del organismo electoral, la apertura del Registro Electoral y la elaboración de un cronograma.

Márquez asegura que las elecciones «ocurrirán pronto» y que Venezuela «va por el camino correcto»
“Mi mensaje para Venezuela es que las elecciones ocurrirán pronto. Hay que ir haciendo lo que se tiene que hacer”, afirmó Márquez durante una entrevista con en el programa A Tiempo, de Unión Radio.
El dirigente sostuvo que el próximo CNE deberá “poner orden en casa”, abrir el Registro Electoral, tomar decisiones internas sobre la rotación de personal y trabajar en la construcción del sistema electoral que será utilizado en los próximos comicios.
También planteó que el organismo debe elaborar un cronograma “acorde con lo que el país demanda”, por lo que consideró “inminente” que se anuncie una programación electoral.
Márquez evitó precisar si las elecciones podrían celebrarse en 2027 o 2028 y señaló que esa decisión dependerá del CNE. “Yo no lo puedo decir porque eso depende del Consejo Nacional Electoral y lo que consiga allí. Yo no sé cómo está eso”, respondió al ser consultado sobre cuándo ocurriría el proceso.
El exrector señaló que el Registro Electoral requiere un período de trabajo antes de una elección, especialmente para incorporar a los venezolanos que se encuentran en el exterior. “Nada más abrir el Registro Electoral en el exterior son varios meses. Y los que están afuera tienen derecho a votar”, afirmó.
En ese sentido, consideró que una elección presidencial en diciembre de este año no sería posible debido a los preparativos pendientes. “Hay que hacer esa elección bien hecha”, sostuvo.
Márquez también expresó su respaldo a la ruta planteada por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, al considerar que antes de las elecciones debe producirse una recuperación institucional.
“Hay que recuperar la república, yo estoy de acuerdo con eso”, afirmó. A su juicio, el próximo gobierno debería contar con instituciones renovadas para iniciar su gestión sin tener que atender simultáneamente problemas institucionales pendientes.
El dirigente también se refirió a la situación económica del país y afirmó que observa una recuperación en marcha, aunque reconoció que “todavía falta” y que Venezuela “sigue estando muy mal”.
Márquez mencionó además la llegada de inversiones y la generación de empleos, y citó como ejemplos avisos de búsqueda de ingenieros y técnicos de empresas como Halliburton y Nabors.
Durante la entrevista, también planteó la necesidad de resolver asuntos legislativos pendientes. Entre sus propuestas, señaló que aboga por la eliminación de la Ley contra el Odio y por resolver “una cantidad de temas legislativos” durante los próximos meses para, según dijo, “saldar deudas que tiene el Estado con el pueblo venezolano”.
Las declaraciones de Márquez se producen después de que el dirigente presentara, el 20 de agosto, el denominado Pacto por Venezuela, una propuesta que planteó como un punto de partida para discutir una serie de transformaciones políticas, institucionales, económicas y sociales.
El documento contempla cinco áreas: democracia e institucionalidad; economía y desarrollo; emergencia humanitaria; soberanía político-territorial; y reconciliación, justicia y paz.
Entre los planteamientos incluidos en el pacto se encuentran la eliminación de la reelección indefinida, la designación de un Tribunal Supremo de Justicia independiente, un poder electoral confiable, la vigencia de los derechos civiles y el retorno del Parlamento bicameral.
En un reportaje publicado en El Cooperante, nuestro analista político Ricardo Sucre Heredia examinó el significado del Pacto por Venezuela y las posibles razones políticas que, a su juicio, podrían explicar su presentación.
Sucre planteó que Márquez podría tener como objetivo una candidatura presidencial, pero también analizó la posibilidad de que desempeñe otro papel dentro de una eventual transición política.
El analista destacó particularmente la frase de Márquez sobre unas “elecciones como culminación de una transición con garantías”. Según la interpretación de Sucre, esa secuencia supone construir primero determinadas garantías institucionales y posteriormente realizar las elecciones.
Sucre también señaló que el pacto busca promover una discusión “de abajo hacia arriba” y que Márquez lo presentó como “un punto de partida” y no como un documento terminado.
Sobre el posible papel político de Márquez, escribió que “seguramente quiere ser candidato y presidente”, pero planteó otra posibilidad: que pueda convertirse en un factor que facilite una transición del poder del gobierno hacia la oposición.
En ese escenario, Sucre comparó hipotéticamente a Márquez con el expresidente chileno Patricio Aylwin, aunque aclaró que el dirigente venezolano podría desempeñar un papel similar sin necesariamente llegar a la Presidencia.
“Puede ser un Alwyn pero no necesariamente desde la presidencia”, escribió.
El analista también abordó la relación de Márquez con Estados Unidos y la percepción de que sea “el hombre de Trump en Caracas”. Al respecto, precisó: “No tengo claro si el exrector del CNE es el ‘hombre de Trump’”.
Sucre aclaró además que la simbología de la página web del pacto, que considera de influencia estadounidense, “no significa que los Estados Unidos apoyen a Márquez”.
Finalmente, planteó como hipótesis un escenario en el que Márquez pueda participar en una eventual negociación política para facilitar una transición. “Es aquí donde Márquez puede entrar”, escribió, antes de cerrar su análisis con una pregunta: “¿Será Márquez de ese calibre político?”.


